viernes, 30 de agosto de 2013

Ramón probó con el mismo esquema con el que visitó a San Lorenzo por la Sudamericana. “Así se juega la Copa”, había dicho aquella vez. Pero el domingo juega por el torneo local.



Ramón Díaz tiene fama de ser algo despistado y hasta corren mitos de históricas confusiones que con el tiempo pasaron a ser simpáticas anécdotas. Lo que es más difícil de afirmar es que el entrenador de River pueda llegar confundirse a la hora de determinar qué afronta su equipo. Al menos hasta esta semana, en la que prepara la segunda visita a San Lorenzo en diez días. Históricamente, los equipos de Ramón Díaz tuvieron ciertas características ofensivas, sólo alteradas para determinados partidos fuera de casa por torneos internacionales. Así fue la semana pasada en el Nuevo Gasómetro por la Sudamericana, y con el 1-0 sellado el entrenador infló el pecho y tiró: “Así se juega la Copa.” La cuestión es que ante un nuevo viaje hasta el Bajo Flores, esta vez por el Torneo Inicial, el riojano se ve tentado a prácticamente repetir ese equipo, con la salvedad de que esta vez Teófilo Gutiérrez sí jugará.

Elegir poner, en este caso, a Leonardo Ponzio, Matías Kranevitter, Cristian Ledesma y Ariel Rojas desde el arranque, aun resignando peso ofensivo, puede parecer un buen plan para el primero de los encuentros de una serie de 180 minutos. Contra San Lorenzo, ese cuarteto neutralizó al adversario pero prácticamente no creó situaciones de riesgo en el arco rival. Ganó por 1-0 con un gol de pelota parada, pero bien se podría haber vuelto –conforme– con el 0-0 para definir el pase a octavos en el Monumental, la fortaleza en la cual Ramón Díaz llevaba 41 partidos sin perder hasta la caída del último domingo, ante Colón. Esta estrategia le funcionó en su primer ciclo millonario, cuando modificaba el equipo para salir del país, y así conquistó dos copas internacionales. También la utilizó Carlos Bianchi, el entrenador que más copas ganó en los últimos años, y hasta Antonio Mohamed, en la Sudamericana 2010 conquistada con Independiente.

Pero el clásico de este domingo no tiene revancha, y si River no consigue los tres puntos, no podrá recuperarlos más adelante. Sobre todo, teniendo en cuenta que jugadas cuatro fechas, la distancia hasta la punta ya es de seis unidades. Por eso sorprende que el entrenador elija una estrategia alejada de su usual libreto y que la última vez que la utilizó, el equipo pareció más empecinado en no perder que en ganar, a pesar de que finalmente haya vencido al rival. El miércoles había probado con Ramiro Funes Mori, defensor central, como lateral para soltar a Leonel Vangioni a la mitad de cancha, y ayer paró a Barovero, Ponzio, Maidana, Álvarez Balanta, Vangioni, Kranevitter, Ledesma, Rojas, Fabbro, Mora y Teo, aunque si Manuel Lanzini se recupera de un golpe en el pie izquierdo, podría jugar en lugar del delantero uruguayo, dejando al colombiano como único punta de un equipo “copero” para jugar el torneo local.

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