lunes, 30 de septiembre de 2013

Plateas medias y bajas agotadas por la hinchada de River.

Se trata de las entradas que se pusieron a la venta desde las primeras horas de la mañana para los sectores de platea San Martín y Belgrano, media y baja, con vistas al superclásico del domingo ante Boca.


Los tickets tuvieron un costo de 380 pesos para socios y de 800 para los invitados, lo cual no impidió que una larga fila de simpatizantes aguardara desde temprano para su obtención.

Por el momento, aún restan algunas localidades para el sector de tribuna Centenario alta, que se comercializa a 350 pesos para los invitados.

La determinación de que no haya público visitante le dio a River la posibilidad de sacar a la venta plateas sin tener que bajar el cupo de lugares que los socios reservan a través del canje en las altas de ambas cabeceras.


Al respecto, esta tarde desde las 18 horas en el sitio Topshow y con horarios diferentes, los socios podrán reservar su lugar y pasar a retirar las localidades mañana, el miércoles, el jueves y el viernes de 9 a 19, tanto en las boleterías de vóleibol del estadio como así también en La Rural.

Los horarios son los siguientes: localidades Centenario (baja, media y alta) a las 18; plateas Sívori (baja y media) a las 19.30; cabecera Sívori (alta) a las 21 y plateas San Martín y Belgrano (altas) a las 22.30.

Las habilitación oficial de lugares del estadio es de unas 50 mil personas y se calcula que cerca del 80 por ciento será ocupada por socios se River, en tanto que el resto serán invitados, pues el público de Boca no concurrirá al Monumental.

Román acerca del superclásico: "El empate no conforma a ninguno".

Juan Román Riquelme sabe mejor que muchos el significado de un superclásico. Y si bien muchos empates valen como un triunfo en este tipo de encuentros, el capitán de Boca considera que el encuentro del próximo domingo ante River, en el Monumental, será "diferente".


"Los dos necesitan ganar para seguir peleando arriba. El empate no le conforma a ninguna de las hinchadas porque Newell´s no viene errando y hay que sumar de a tres para no ceder terreno", dijo Riquelme en diálogo con ESPN.

En referencia a la ausencia de público visitante, el ídolo de Boca dijo: "Vamos a ir a un estadio difícil, con mucha gente de ellos. Pero dentro de la cancha somos 11 contra 11 y confiamos en nuestro equipo". Y agregó: "Nos vamos a encontrar con un equipo con muchas ganas, pero que va a tener la presión de la gente. Si le robamos la pelota y la tenemos mucho tiempo nosotros, podemos hacer un buen partido. A veces, cuando tenés toda la gente de tu lado, te puede jugar a favor o en contra. Nunca se sabe que puede suceder. Si hacemos un buen partido, vamos a estar cerca de ganar".

"Jugamos en el club con más hinchas, en el club más grande del país. El domingo tenemos que hacer 90 o 95 minutos muy buenos para alegrar a gran parte de nuestro país. Esperemos representarlos bien y jugar de la mejor manera", sostuvo.

Sobre las bajas por lesiones, señaló: "Creemos que vamos a llegar bien. Nuestro entrenador va a tener que trabajar para armar la defensa, como le suele suceder. Siempre demuestra tranquilidad, y lo va a solucionar".

El nuevo presidente de Racing dijo que si sigue así "se va al descenso".

El presidente entrante de la entidad, Víctor Blanco, asumió hoy que el equipo "va camino al descenso" de no revertir una pésima campaña que lo mantiene último en el torneo Inicial, sin victorias y con apenas dos puntos en nueve fechas disputadas.


El actual vicepresidente segundo le admitió  que el presente de Racing "ya no da para más" tanto en lo deportivo como en lo institucional, debido a la fractura entre sus dos máximas autoridades, Gastón Cogorno y Rodolfo Molina.

"Es momento de que una persona se haga cargo y enderece el barco", exigió Blanco, que fue elegido como nuevo presidente del club en una reunión de miembros de la Comisión Directiva, celebrada el pasado viernes.

En ese mismo encuentro, tanto Cogorno como Molina dejaron sentadas por escrito sus respectivas renuncias, algo que deberá concretarse esta tarde como condición excluyente para garantizar el nuevo reordenamiento dirigencial.

"Tiene que renuncia el presidente (Cogorno) y el vice primero (Molina). Que yo asume depende de la renuncia de ellos dos. Y si no lo hacen, no aceptaré el cargo y renunciaré", advirtió.

Blanco, empresario de 65 años, reconoció que en caso de asumir la titularidad del club tiene "todo para perder y nada para ganar" por la crítica situación heredada.

"No necesito de Racing, para nada. Lo disfruté y lo disfruto mucho más como simpatizante, desde la tribuna o desde la platea, pero estamos pasando por un mal momento y quiero ayudar porque soy hincha", explicó le explicó a Télam, al ser consultado por los motivos de la aceptación de su nueva función.

"Esto es algo que lo pensó toda la Comisión Directiva, no fue decisión mía -agregó-. Ser presidente no me quitaba el sueño. Estaba como vicepresidente segundo y no pensaba estar en este lugar".

Luego, opinó sobre las responsabilidades de los diferentes directivos en el presente del club: "Somos todos culpables, los que pertenecen a un bando y al otro".

Blanco intentó restarle importancia al crítico momento deportivo por el que atraviesa el equipo pero advirtió que "de seguir así", Racing "va camino al descenso".

El conjunto de Carlos Ischia cuenta con 1,341 puntos de promedio y suma 114 unidades en las últimas tres temporadas, que lo separan por 15 de Godoy Cruz, equipo que se encuentra en zona de descenso y con divide de la misma manera.

"Nosotros estamos en la parte de la dirigencia y no estamos dando un ejemplo bueno, algo que tendríamos que hacer. Hay que hacer una autocrítica desde nuestro lado y después ver el tema del equipo", cerró Blanco.

El tandilense Mónaco quedó eliminado en la primera ronda del torneo de Tokio.

El tandilense se despidió hoy del certamen, al perder con el finlandés Jarkko Nieminen por 7-6 (4) y 6-1 en una hora y 33 minutos. Del Potro, máximo favorito invitado, jugará con el chipriota Marcos Baghdatis en lo que será su regreso al circuito tras el US Open.


El argentino Juan Mónaco se despidió hoy en la primera ronda del torneo de tenis de Tokio, al perder con el finlandés Jarkko Nieminen por 7-6 (4) y 6-1 en una hora y 33 minutos.

El tandilense, número 36 del ranking mundial, no gana un partido desde el 20 de agosto cuando venció al francés Nicolás Mahut, por la segunda ronda del torneo de Winston Salem.

De ese torneo quedó eliminado en la ronda siguiente, luego perdió en su debut por el Abierto de los Estados Unidos y también ante el checo Radek Stepanek en la reciente serie de Copa Davis.

El ATP de Tokio, jugado sobre canchas duras con premios por 1,297 millones de dólares, registrará mañana la presentación de los otros tres argentinos participantes.

Juan Martín Del Potro, máximo favorito invitado por la organización del torneo, jugará con el chipriota Marcos Baghdatis en lo que será su regreso al circuito tras ser eliminado en la segunda rueda del US Open.

Además, jugarán el marplatense Horacio Zeballos contra el estadounidense Ryan Harrison y el chascomunense Carlos Berlocq frente al uruguayo Pablo Cuevas.

Luego de 17 torneos, Boca y River volvieron a ganar antes de un superclásico.

Ya está. A partir de hoy, todo será superclásico. Con la fecha nueve consumada, comienza la semana previa al partido más importante del torneo: River vs. Boca. Pero, a diferencia de los últimos años, se da una particularidad poco común: ambos equipos llegan con un triunfo.


Con la contundente victoria de los xeneizes ante Quilmes y el agónico festejo de los millonarios ante Lanús, los equipos de Carlos Bianchi y Ramón Díaz tomaron un envión anímico y propinaron una combinación que no se daba desde el Clausura 2004, justamente el último torneo local del Virrey en su segundo período en el club.

En aquella oportunidad, River venía de ganarle como local a Vélez por 1-0, mientras que Boca había goleado en su visita a Independiente por 4-1. ¿Cómo salió el superclásico? Los millonarios se impusieron 1-0 en la Bombonera, con un gol de Fernando Cavenaghi.

El próximo domingo, desde las 18.15, Boca y River volverán a verse las caras. Antes tendrán una larga semana de trabajo, por suerte, para ambos, con el sabor de la victoria.

Riquelme igualó un récord de Silvio Marzolini.

El 10 de Boca llegó a los 194 partidos con la camiseta de Boca en la Bombonera, y alcanzó la marca del defensor; además, está a 56 encuentros de Roberto Mouzo, el que más jugó con la casaca xeneize.


Juan Román Riquelme recibió un conmovedor homenaje antes del partido que Boca jugó esta tarde con Quilmes.

Ocurre que el 10 llegó hoy a los 194 partidos oficiales con la camiseta xeneize en la Bombonera, y alcanzó un récord que poseía en soledad Silvio Marzolini.

Desde aquel primer partido en el mítico estadio (10 de noviembre de 1996, ante Unión de Santa Fe y con Carlos Bilardo como DT) hasta hoy, Román fue titular en 182 ocasiones y 11 ingresó desde el banco de suplentes.

En total, como local marcó 50 goles y fue expulsado en una ocasión (Furchi le sacó la roja ante Rosario Central, el 4 de abril de 2010).

Cuando Riquelme estuvo en cancha, Boca ganó en 112 ocasiones, igualó 50 y cayó 31 veces.

Los cinco futbolistas de Boca que más jugaron en la Bombonera son:

Silvio Marzolini: 194
Juan Román Riquelme: 194
Martin Palermo: 193
Navarro Montoya: 190
Roberto Mouzo : 183

Por si fuera poco, Riquelme tiene ahora otra gran marca en la mira, dado que está a 56 partidos de convertirse en el futbolista que más vistió la camiseta de Boca en toda la historia. El 10 lleva 370 encuentros, mientras que Roberto Mouze lleva 426.

Atlético Tucumán derrotó 2-0 a Aldosivi y profundizó la crisis del “Tiburón”.

La crisis se profundiza en Aldosivi. En la visita este domingo a Atlético Tucumán, el resultado no fue lo único que acentuó su mal presente y preocupante futuro. Cayó 2 a 0, con goles en el amanecer y al cierre del partido, por la fecha 10 de la B Nacional.


Con el nuevo interinato forzado de Pablo Corti por segundo cotejo al hilo, el “Tiburón” no pudo cortar la racha sin triunfos de toda la temporada.

Así, quedó presionado en el fondo de las tablas, tanto por el actual certamen como por los promedios, con el descenso latente. Por eso, ni el acuerdo con Darío Franco, el renombrado entrenador que asumirá en estas horas, distribuyó cierto júbilo por el Puerto.

A los 50 segundos, una jugada tan dinámica como confusa determinó el 1 a 0 para el “Decano”. Jugaron rápido un lateral, Galíndez lanzó dividido al área, Campodónico no contó con la mejor reacción (solicitó posición adelantada) cuando Montiglio bajó de cabeza la pelota y asistió a Luis Rodríguez, quien definió certero por un costado del golero. Antes de los 10', Montiglio encaró aCampodónico y el arquero se redimió desviando parcialmente el balón, para que luego Cajaravillasaque el peligro tras una serie de rebotes en el corazón del área.

El “Tiburón” intentó la reacción, con centros al área. Ya sea desde pelota detenida, como en los avances lineales con los mediocampistas externos (Baima y Gargiulo). Siempre, la zaga central local respondió eficaz.

Hasta que a los 24', un tiro de esquina brindó la peligrosidad necesaria, luego del desvío en la puerta del arco y la floja respuesta de Luchetti, que le dejó el rebote a Gargiulo. Pero el joven volante definió afuera. Al minuto posterior, el ex Parma generó una gran acción sobre el extremo, con la pared efectuada junto a Damián Martínez, y tiró el centro que Imbert cabeceó impecable, aunque el travesaño le negó el empate.

El comienzo del complemento fue un “deja vú” a la etapa anterior. Porque la “Pulga” Rodríguez estuvo a poco de volver a madrugar a los marplatenses. A los 3' cambió de ritmo y eludió a Cajaravilla, se perfiló y sacó un potente remate secante que Campodónico desvió al córner tras volar estupendo. Seis más tarde, el arquero demostró su habitual nivel al controlar seguro junto al palo la definición mordida que intentaron entre Rodríguez y Barreiro.

El ingreso de Seccafién posibilitó recuperar el balón y contar con mayor tenencia. “Quique” logró algunas combinaciones, pero no lo prolongó. Faltó acompañamiento de laterales o volantes por las bandas y apenas insinuó sobre el área del “Decano". Que no se incomodó con esperar más retrasado y sentenciarlo de contraataque.

De hecho, el ingresado Lenci contó con un gran regalo por la mala entrega de Martínez pero, luego de superar en la carrera a Cajaravilla, el delantero disparó muy desviado. Pasados los 30', Lencierró de manera increíble otra opción manifiesta, luego del preciso centro por Morel que lo dejó frente al arco.

Recién cerca de los 40' Aldosivi tuvo la más clara de la etapa con un centro que anticipó por su gran salto Cajaravilla y el cabezazo exigió a Luchetti, abajo junto al palo. El técnico local, Ricardo Rodríguez, decididamente planteó aguantar la escasa diferencia al sumar otro defensor, el marplatense Roselli, resignar su enlace y modificar el esquema (4-4-2). Incluso, los tucumanos se reiteraron en infracciones tácticas para facilitar su propio reacomodo y cortar el avance rival. Es más,Carabajal no midió en un cruce y vio la roja.

En la jugada posterior, Aldosivi buscó la heroica con el enésimo centro que Cajaravilla no logró conectar de lleno. Mientras que en el cierre, Lenci sí capitalizó un tercer regalo (esta vez, por Galván) y sentenció el partido por empujar el balón debajo del arco, merced a la gran asistencia de Montiglio.

Boca logró ayer una de esas victorias que hasta hace poco se le escapaban. Jugó por momentos bien, Riquelme volvió y fue figura, Gigliotti hizo los dos goles y está a sólo 4 puntos de Newells.



Cuenta la leyenda que había un equipo que ganaba siempre. Un conjunto que, comandado por un Virrey de reluciente calva y algunos cabellos blancos como las nubes mismas, siempre encontraba la manera de doblegar a sus rivales. Una formación que, cuando el cambio de siglo era inminente, grabó a fuego su nombre en la historia al mantenerse invicta por 40 partidos. Quince años después, el forjador de aquella escuadra de armadura azul y oro, volvió para darle vida nuevamente al mito. Le costó. Mucho. Más de lo que él hubiera querido. Más de lo que cualquiera hubiera esperado. Pero, de a poco, Boca empieza a volver a ser el Boca de Bianchi. Y la victoria sobre Quilmes es una buena muestra de ello.

No tuvo el Xeneize los brillos que habían deslumbrado en los anteriores dos partidos como local (contra Vélez y, especialmente, frente a Racing), pero ganó uno de esos partidos que se había desacostumbrado a llevarse. Y estuvo bien que lo ganara. Como en aquel equipo que se llevó el doblete en la temporada 1998/99 y fue la génesis del campeón de la Libertadores 2000, el conjunto del Virrey pegó primero cuando pasaba poco y nada en el campo de juego y supo construir la legitimidad de la ventaja a partir de la ventaja misma. 

A partir de un Juan Román Riquelme determinante y conductor como pocas veces había conseguido serlo en el año, un Fernando Gago que sacrificó el protagonismo de partidos anteriores en pos del colectivo, un Pablo Ledesma cada vez más afianzado en su nuevo rol de mediocampista central y un Emmanuel Gigliotti que empezó a plasmar en la red lo que sus antecedentes indicaban, Boca fabricó tres puntos en donde no hace mucho tiempo atrás hubiera habido uno (o ninguno).

El final del camino que lleva al ideal puede verse, pero todavía no está tan cerca como quisieran todos por la Ribera. Porque al Xeneize todavía le da muy bajo el índice que relaciona situaciones generadas y goles convertidos. Y, en especial, porque le falta todavía terminar de construir la solidez defensiva, esa que años atrás hacía pensar que, una vez que el equipo estaba arriba en el marcador, no había manera de que el encuentro se le escapara. Contra el Cervecero, lejos estuvo de instalarse esa sensación en el Alberto J. Armando: con muy poco, casi nada, en las contadas ocasiones en las que el visitante se animó a atacar, preocupó. Claro que, al haber mantenido Agustín Orion su arco en cero por tercer partido consecutivo, para el entrenador queda la tranquilidad de saber que se transita por el sendero correcto.

Y eso, a una semana del Superclásico y con la expectativa de tener la punta a solamente cuatro unidades, es una buena noticia.

Un Bianchi satisfecho resaltó la paciencia del equipo para encontrarle la vuelta a Quilmes y se mostró confiado pensando en el próximo domingo.



Con mucha tranquilidad a cuestas y una inocultable alegría, Carlos Bianchi dio sus sensaciones tras el buen triunfo de su Boca 2 a 0 ante Quilmes, que lo mantiene expectante en los puestos de vanguardia, justamente en la semana previa al imperdible duelo con River. Y precisamente sobre el encuentro del domingo próximo, el Virrey dijo: “El Superclásico nos llegará en un momento en que nos encontramos bien, equilibrados y teniendo continuidad en el juego. Eso es importante, uno toma confianza y nos sentimos seguros, pero todo encuentro tiene su historia aparte, y veremos lo que sucederá el domingo”.

A la hora de analizar de manera precisa el triunfo ante el Cervecero, el técnico boquense resaltó la importancia de haberle “encontrado la vuelta a un partido difícil, porque ellos vinieron a dificultar el desarrollo del encuentro. Tuvimos paciencia para abrir el marcador y después hicimos la diferencia”. Por otro lado, aseguró que “entramos tarde al partido, creo que nos despertamos con el remate de Gigliotti desde afuera. Empezamos a jugar como pretendíamos y considero que podríamos haber aumentado el score si convertíamos alguna de las 7, 8 ó 9 situaciones creadas”.

Más allá de haber resaltado la paciencia para manejar las acciones y también para dejar el arco propio en cero, Bianchi sostuvo que “me gustó el equipo, nunca perdió el orden táctico. Trato de vivir este presente que nos regala ciertas satisfacciones, sobre todo por la elaboración de juego”.

DE CARAVANA AL MONUMENTAL. 
El Superclásico empezó a vivirse en la Bombonera. Durante la mayor parte del segundo tiempo, los hinchas de Boca cantaron contra River y luego del partido, La 12 estuvo en el playón del estadio alentando a los jugadores hasta que se retiró el micro. Sabiendo que es un hecho que los hinchas visitantes no podrán concurrir a los estadios durante todo el torneo, convocaron a un banderazo para el próximo domingo en la puerta del hotel donde concentra el plantel. “La única hinchada que gana partidos acompaña a su equipo” decían los volantes que repartieron luego de la victoria de ayer.

Alejandro Sabella estuvo en uno de los palcos de la Bombonera para ver el partido entre Boca y Quilmes. Acompañado por sus ayudantes, Julián Camino y Claudio Gugnali, y del preparador físico Claudio Blanco, el entrenador de la Selección siguió de cerca el desempeño de Fernando Gago, Agustín Orion y Rodrigo Braña, todos hombres habituales en sus convocatorias.

Marchesín y Barovero eran grandes figuras, pero el de Lanús cometió un error y lo aprovechó Mercado.



El 0 a 0 era un resultado engañoso para un partido como el de anoche, que tuvo intensidad, emoción y muchas situaciones de gol para cada equipo. Y para explicar por qué el marcador era mentiroso había que mirar a los únicos dos hombres que estuvieron vestidos de diferente color que sus compañeros. Si anoche no había gritos en el Sur era porque Agustín Marchesín, arquero de Lanús, y Marcelo Barovero, el uno de River, habían blindado sus arcos. Caprichos del fútbol, esa misma razón termina explicando el triunfo millonario: en el último centro al área local, Marchesín falló y dio un rebote inexplicable adentro del área chica. Gabriel Mercado se disfrazó de oportunista y aprovechó el error con un cabezazo goleador. En un minuto, se derrumbó todo lo que había construido el arquero granate en los 89 anteriores.

Claro que las defensas bajas que mostraron ambos equipos ayudaron a que los arqueros se luzcan. Marchesín, hasta ese error que le costó la derrota, se lució con los remates de media distancia, y con esa primera tapada a Teo Gutiérrez cuando el partido recién comenzaba. Barovero, en tanto, fue un mago en el arte de tapar cada mano a mano: atajó con los pies, con las manos, con el cuerpo pero sobre todo con la inteligencia: salió siempre a achicar y se anticipó a los delanteros locales. El uno de River conoce de memoria a Santiago Silva, que le anotó dos goles con la camiseta de Boca y unos cuantos más en los entrenamientos compartidos en Vélez, donde fueron campeones juntos. Ayer, le ganó el duelo. Marchesín, en tanto, también compartió algunas semanas en Lanús con Teo Gutiérrez y en el mano a mano con el colombiano le fue bien. 

Que se luzcan los arqueros es un reflejo del fútbol argentino, donde es fácil encontrar arqueros que brillen, pero no tanto jugadores que destellen: Sebastián Saja, Agustín Orión, Pablo Migliore, Fabián Monetti y los dos arqueros que fueron figura ayer son buenos ejemplos. Pero los arqueros siempre están al límite. Aun cuando pintan para héroes. Como dice el escritor uruguayo Eduardo Galeano, “lo llaman portero, guardameta, golero, cancerbero o guardavallas, pero bien podría ser llamado mártir, paganini, penitente o payaso de las bofetadas”. Y si no, que le pregunten a Agustín Marchesín.

Un partido intenso que pudo ganar cualquiera y un final bochornoso que ganó River con un cabezazo en el último minuto. Apareció el Teo Gutiérrez polémico y los Barros Schelotto se fueron a puro insulto con el árbitro.



Ramón Ángel Díaz podrá ser un gran declarante y uno de los más hábiles a la hora de enfrentar el fierrito, pero no se destaca por tener un amplio vocabulario, como por ejemplo el de Marcelo Bielsa. El riojano tiene algunas muletillas que usa y repite en cada una de sus declaraciones para bajar sus ideas al público, y dos de ellas son que River tiene que ser intenso y que River tiene que ser protagonista. En lo que va del año, por algunos momentos lo logró, por otros, no, pero ayer se llevó los tres puntos de la cancha de Lanús justamente por su intensidad y su afán por ser protagonista, no sólo de este vibrante partido sino del Torneo Inicial, del cual se hubiera tenido que despedir si no ganaba anoche.

Así logró cortar una racha de ocho encuentros sin ganar fuera del Monumental por el torneo local, justo después de una seguidilla de partidos y viajes que le permitieron pasar de ronda en la Sudamericana y mantenerse, en vilo, expectante, en la lucha por el campeonato, esperando el tropezón de los equipos de punta. Y si bien la búsqueda del protagonismo en algún momento estuvo en duda ante San Lorenzo por la Copa, River nunca bajó su ritmo en el último mes, y así como ayer se quedó con la victoria sobre el final, también se había quedado con los tres puntos ante All Boys cerca del final y le había empatado a Liga de Loja en Ecuador antes del pitazo final, aunque el juez de línea cobró un off side inexistente.

Ya estaba acostumbrado a luchar hasta el final, a pesar de que muchas veces le cuesta jugar bien las segundas partes, pero pocas veces se había visto obligado a mantener el pulso como anoche. Es así como River apostó por la intensidad, Lanús jugó sus fichas al mismo color y armaron un partido lleno de situaciones de gol en las dos áreas, con los arqueros como protagonistas, y con un final picante, con patadas, acusaciones y vivezas.

Parecía un partido ideal para Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, acostumbrados a ganar este tipo de partidos tanto con su fútbol como por lo otro que aportaban, capaces de sacar de sus cabales a jugadores tranquilos como Enzo Francescoli, y no tan tranquilos, como Hernán Díaz. Pero el que entró al verde césped fue Teófilo Gutiérrez, quien, cuando el partido se puso más caliente, estuvo en el centro de la escena como acostumbraba estar cuando usaba la camiseta de Racing. Si todavía no pudo demostrar su capacidad goleadora con la banda y por ahora se limita a dos gritos y mucho juego de equipo, ayer apareció el otro Teo, capaz de sacar de quicio a todo un equipo rival, al que le quedaban segundos para recuperar un punto que le acababan de sacar de las manos con el inesperado gol de Gabriel Mercado.

Dentro de un mes se volverán a ver las caras estos dos equipos, por los cuartos de final de la Sudamericana y con un boleto a la Copa Libertadores en juego, y difícilmente estas broncas queden de lado. Si repiten la intensidad con la que jugaron ayer, les esperan 180 minutos con los espectadores al borde del asiento, como estuvieron anoche, hasta la última jugada.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Boca: Gigliotti fue figura con sus dos gritos contra Quilmes.

Riquelme dio el pase del primero y Gago el del 2-0, en el final. Y Gigliotti fue figura con sus dos gritos contra Quilmes, en un triunfo que deja a Boca a cuatro de Newell’s y con confianza para ir el domingo que viene al Monumental.


La figura no fue Riquelme. Tampoco Gago. Esta vez, efectividad pura, el hombre de la tarde fue Gigliotti, quien metió el primer y también el segundo, contra Quilmes. Después de un pase genial del 10 y, en el final del partido, de un centro del volante central. Triunfo tan esperable como importante, más después de que ganara Newell's y porque el domingo que viene hay que ir al Monumental. Alegría para Boca, con su 10 histórico en cancha con el fino volante central, tratando de no superponerse y dividiendo roles. Primera prueba superada contra un rival inferior, que igual lo tuvo en suspenso hasta el último manotazo del 9 que trajo Bianchi.

Tardó en despegar Boca, que fue dominador desde el principio pero que tardó en inflar la red. Después de que Gigliotti le sacara el jugo al tomá y hacelo de Román, se hizo otro partido. Y más en el segundo tiempo, cuando el Burrito Martínez pudo meter el segundo 8dio en el palo) y hubo más acercamientos pero sin punch, como tanto reclama el Virrey con esas palabras tan claras: "Hay que ser realistas". Porque por esa ineficacia, por esa diferencia entre llegadas y conversiones, Boca tardó en sentirse ganador y Quilmes preocupó cuando merodeó el área, sobre todo después de que el Burrito se perdiera el 2-0.

Boca ganó otra vez y así gana en tranquilidad. Se hace fuerte de local, lo que tanto quiere Bianchi. Y sigue a cuatro puntos de Newell's, gran envión para llegar con confianza al Monumental. Pero ojo que más allá de sus nombres de peso como Riquelme-Gago-Gigliotti y de que no recibió goles en los últimos tres partidos, atrás sufre porque ya no tiene a ningún titular, porque se tuvo que arreglar con Méndez-Caruzzo-Chiqui-Zárate, una defensa muy improvisada. El medio vaso lleno es que llega en ganador y con la confianza arriba, ahora arriba como en la tabla.

Tigre superó por un gol a Colón en un partido plagado de tarjetas rojas.

En un partido caliente, en el que Colón terminó con ocho, Tigre, con diez, se quedó con un triunfo clave por 1-0 y respira. Los de Santa Fe sumaron su cuarta derrota al hilo. Leone le dio la victoria al Matador.

Tigre le ganó 1-0 a Colón en un partido que se vio empañado por el escándalo, debido a la cantidad de jugadores expulsados. Tres por el lado del Sabalero y uno en el Matador, fueron la muestra de los nervios con los que se jugó en Victoria. Araujo, Caire, Ramírez y Landa se fueron antes de tiempo a los vestuarios.

Antes de que comenzara el show de las rojas hubo un partido en el que se defendieron cerca de sus arcos intentando acortar las líneas. Así, se les complicó prosperar con la pelota dominada. No pisaron las áreas y tampoco generaron peligro. Hubo varios minutos de intentos truncos. Ligeramente mejorado en los instantes finales, Tigre llegó dos veces y con cierto peligro, pero las acciones fueron parejas.

Sobre el final de la primera parte se armó un poco el partido porque se hizo más notorio el dominio del local. Cuando Colón recuperaba la pelota le duraba poco la posesión. Ninguno de los dos apeló a la sorpresa, fueron estáticos y evidentes, y no consiguieron cómo encontrar espacios libres en las defensas que estuvieron bien paradas.

En el arranque del complemento Araujo se hizo echar tras meterle un codazo a Caire. Saltaron a disputar una pelota, todo Colón le protestó la jugada al árbitro, que tras consultar con sus asistentes le mostró la roja correcta al de Tigre. Pero, en el mejor momento del Sabalero vino el golpazo de parte de Leone. Un error en la defensa visitante, un acierto de Vitti y el delantero hizo que el Matador sorprendiera en el marcador. Con confianza y buena técnica, los de Victoria se lucieron alternando buenos pases cortos con movimientos precisos. Después, Caire se fue expulsado en Colón y quedaron diez contra diez. Los de Victoria estaban mejor, mientras que la visita se transformó en un manojo de nervios.

Colón fue, apurado, sin ideas y nervioso. Abusó del centro, aunque el resultado estuvo abierto. Pero, de golpe todo cambió y se calentó el partido. Los de Forestello perdieron los estribos y sufrieron dos expulsiones casi en simultáneo. Ramírez vio la roja directa por una supuesta falta sobre Arzura (Ceballos se apuró en ésta) y minutos más tarde Landa vio la segunda amarilla por una infracción tonta en la mitad de la cancha. El reclamo excedido de Ramírez contagió al resto del equipo y así se le hizo muy difícil poder meterse de nuevo en el partido. Los arrestos finales fueron a pura guapeza pero se expuso a que Tigre casi marcara el segundo. Fue evidente la diferencia de jugadores. Ocho contra diez se hizo notorio en la búsqueda de espacios. Así, fue una Victoria de rojas.

Sigue puntero: Newell's venció 2-0 a Argentinos.

Newell’s tuvo un golazo de Maxi Rodríguez, algunos momentos de buen juego y también suerte: le ganó 2-0 a Argentinos y se mantiene como puntero. La Lepra falló un penal, zafó con el travesaño y tuvo la ayuda de Migliore en el segundo.

Es el campeón. Se nota por momentos en su juego, ambicioso, con tenencia de pelota y protagonismo. En sus individualidades, en ese Maxi Rodríguez que sigue convirtiendo y que armó un golazo para el 1-0. Pero, por qué no, también en la fortuna: Newell’s le ganó 2-0 a Argentinos con un poco de suerte y se mantiene como líder del torneo Inicial.

El inicio del partido fue lo mejor de Newell’s. Toque por las bandas, avance en bloque y laterales sueltos. La Lepra golpeó en la primera llegada a fondo: Maxi Rodríguez metió un derechazo cruzado, golazo. El local contó con más chances e incluso con un penal de la Fiera (polémico), pero Migliore lo tapó y Argentinos revivió, apretando a los rosarinos al cierre del primer período.

En la segunda parte, el Bicho de Caruso Lombardi siguió siendo protagonista. Mordió en el mediocampo y merodeó el área de Ñuls, aunque sin profundidad. La más clara estuvo en los pies de Iñiguez: pelotazo al travesaño. En la contra, entre Pablo Pérez y Pablo Migliore hicieron el 2-0 de la Lepra, justo en el mejor momento de los de La Paternal. Y chau partido…Argentinos le hizo frente por momentos al campeón pero, sin golpear en el instante justo, se fue sin nada de la cancha de la Lepra. Todo quedó en Rosario: el triunfo, la punta, la ilusión del bicampeonato. Con sus armas y con un poco de ayuda de la suerte, Newell’s se anima.

Racing perdió 3 a 0 ante Belgrano y su caída no se detiene.

Racing cayó sin atenuantes ante Belgrano por 3 a 0 y su presente es durísimo. Está último en la tabla, sin triunfos y con una crisis institucional detrás que definitivamente afecta al equipo. Se viene una semana larga...

Racing está en el suelo y lo patean. No pega una. Fue a Córdoba en busca de un poquito de paz y se llevó un 3 a 0 en contra, que profundiza su presente negro. El equipo de Ischia está último, sin triunfos y agobiado por una crisis institucional insostenible. Para el Pirata, un momento opuesto: llegó a su quinto partido sin perder. Pereyra marcó un gol antológico de chilena.

La Academia arrancó mejor, con el mediocampo sólido y una vocación ofensiva similar a la que había mostrado el equipo en algunos pasajes ante Newell's. De hecho tuvo una clarita en el inicio con Vietto. Pero con el correr de los minutos el trámite se emparejó y ya no le fue tan fácil arrimar peligro. Porque el local tiene muy claro su libreto. Y cuando tiene una oportunidad, no la desaprovecha. Esa oportunidad llegó a los 29' y Pereyra, con un hermoso disparo de zurda a pie abierto, la tradujo en gol. A partir de allí, fue un monólogo del Pirata, que pudo haber marcado el segundo, tras un cabezazo al travesaño del Picante, a los 38'. El cielo se le caía encima a los de Avellaneda.

Tras el descanso, Racing intentó una reacción. Más fundamentada en el orgullo y la actitud que en el buen juego. Pero así y todo le bastó para merecer el empate. Belgrano, mezquino, se paró de contra y esperó agazapado alguna contra. Lo justo tal vez hubiera sido el empate. Pero en el mejor momento de la visita reapareció Pereyra con una chilena maravillosa y adiós paridad. Iban 32 minutos. Se cayó el estadio. Ni el propio delantero lo podía creer. Con el conjunto de Ischia ya tambaleante, a los 40' llegó el golpe de KO. Lo hizo Bueno, a quien la pelota le rebotó y se metió en el arco de Saja. Fue el broche de oro para una tarde de fiesta. O de terror, según la perspectiva desde donde se la enfoque.

La antorcha de los Juegos de Sochi 2014 ha sido encendida en Olimpia.


En Grecia, el fuego sagrado será llevado por 250 portadores que visitarán 33 ciudades a lo largo de 2.000 kilómetros. El esquiador griego, Ioannis Antoniou, de 18 años de edad, ha sido el primer portador de la antorcha que se la ha entregado luego a Alexander Ovechkin, conocido jugador de hockey sobre hielo, que tiene el honor de ser el primer ruso en llevar la llama olímpica. 

El 5 de octubre, en Atenas, el presidente griego Karolos Papoulias entregará la antorcha a la delegación rusa que al siguiente día la llevará a Moscú. En la capital rusa unos 14.000 portadores participarán en el recorrido por 126 ciudades de la Federación de Rusia.

El relevo de la antorcha, que llega a Rusia el 6 de octubre, será el más largo y el más duradero en la historia de los Juegos de Invierno.
La ciudad rusa de Sochi, situada en el suroeste del país, acogerá los Juegos entre el 7 de febrero y el 16 de marzo de 2014. 

Messi sufrió una rotura muscular durante el partido contra el Almería. No estará en la selección en las últimas dos fechas de las eliminatorias, contra Perú y Uruguay.



El Barcelona confirmó hoy que Lionel Messi sufrió una pequeña rotura muscular en el encuentro contra el Almería (en el que marcó un gol para el 2-0), por lo que el estará fuera de las canchas entre dos y tres semanas.

"Las pruebas realizadas esta mañana han confirmado una pequeña lesión fibrilar en el bíceps femoral de la pierna derecha. El tiempo aproximado de baja es entre dos y tres semanas", aseguró el club azulgrana en un comunicado.

Así, Messi quedó automáticamente descartado para los partidos del Barcelona contra el Celtic, en la segunda jornada de la Champions, y el choque ante el Valladolid, en la octava fecha de la liga española.

El crack del Barcelona también se quedará fuera de las dos últimas jornadas de la clasificación para el Mundial 2014 con la selección argentina, ya clasificada para la cita del próximo año en Brasil, contra Perú (11 de octubre) y Uruguay (15 de octubre).

Se espera que la Pulga llegue en condiciones a la penúltima semana de octubre, cuando el Barcelona se enfrente al Milan y cinco días más tarde al Real Madrid en el clásico español.

TC: La final seLa carrera se definió de manera explosiva en la última vuelta.

La carrera se definió de manera explosiva en la última vuelta. San Luis entregó una final de Turismo Carretera recordada por los nombres que protagonizaron el mayor cruce de opiniones dentro de la pista.


Cuando todo indicaba que Dodge podía ganar, abandonaron Juan Marcos Angelini y José María López estando en punta. Cuando todo indicaba que la victoria quedaba para Chevrolet, sucedió el toque entre Matías Rossi y Guillermo Ortelli.

“Rossi levanta en medio de la curva, lo había hecho antes, y cuando cambio el radio de giro para ir por adentro me lo encuentro otra vez ahí. Para hacer eso tiene que desacelerar“, explicó Ortelli mientras todavía estaba de regreso a los boxes, luego de quedar ‘tirado en la pista’.

“No puedo creer lo que hizo Ortelli. Me chocó de atrás y me sacó de la carrera. No puede hacer mención a nada, me chocó de atrás“, arremetió Rossi en los micrófonos de Campeones.

No fue lo único que, sumido en indignación, dijo el de Del Viso en relación al seis veces campeón: “No está peleando por nada, no tiene derecho a hacer loque hizo. Voy perdiendo el ritmo, pero eso no tiene nada que ver con lo que pasó. Siempre voy por dentro y dejo pista por afuera. Estoy muy dolido“.

La explicación más parcial la dio Diego Aventín, que de tercero pasó a ganador: “Rossi viene jugando a la ‘levantada’. Me lo hizo a mi y luego con Ortelli. Por eso se enganchan y quedan afuera“. Seguramente, no será lo último que se sepa de la competencia.

Riquelme igualará esta tarde ante Quilmes el récord de Marzolini. Un aperitivo para un choque interesante.



Era un 10 de noviembre de 1996. Un domingo cualquiera en La Bombonera. Un nuevo compromiso para el Boca de Carlos Bilardo, que en la fecha 12 del torneo Apertura navegaba por la mitad de la tabla y ya sabía que la pelea por el título era una quimera. Pero el encuentro contra Unión no fue un partido más. No por el 2-0 con goles de Hugo Guerra y Fernando Cáceres que, al cabo, poca importancia tuvo para el devenir del campeonato. Ese día quedó para siempre en la historia del Xeneize porque marcó el inicio de un romance eterno: Juan Román Riquelme debutó con la azul y oro. Casi 17 años después de aquella tarde, una nueva fecha quedará marcada para siempre en esta historia de amor: cuando salga a la cancha para disputar el encuentro frente a Quilmes, el enganche cumplirá 194 partidos en el Alberto J. Armando y alcanzará a Silvio Marzolini como los futbolistas con más presencias en el templo de Brandsen 805.

La jornada tiene todo para ser completa, porque el regreso de Román luego de cuatro partidos sin poder jugar por una distensión en el gemelo que se estiró un poco más de la cuenta, marcará el inicio de una dupla que todos por la Ribera esperan que haga historia: el Diez coincidirá dentro de la cancha por primera vez con Fernando Gago, con quien solamente compartió algunos partidos en la Selección. La presencia en la cancha de otros futbolistas de buen toque, como Jesús Méndez (que jugará como lateral por la derecha a partir de la lesión de Cristian Erbes), Juan Sánchez Miño y Juan Manuel Martínez, generó una expectativa enorme.

Muchas cosas cambiaron desde aquel partido contra Unión, empezando por el número de la camiseta: el 8 que vistió Riquelme aquella tarde contra el Tatengue se transformó en un 10 tan eterno como su leyenda. Pero hubo algo que se mantuvo inamovible, intacto e impoluto: el amor mutuo entre la gente y el enganche. Por eso, como aquella tarde de 1996 en la que se ganó su primera ovación en azul y oro, cuando Román salte hoy al patio de su casa (como a él le gusta llamar a La Bombonera) se llenará por vez 194 el alma con el cariño de los hinchas boquenses que quieren vivir en el idilio eterno.


17 años hace que Riquelme debutó en la Primera de Boca.
369 partidos disputó el enganche en el Xeneize.
87 goles convirtió Román en el club de la Ribera.

Guillermo y Ramón anticipan el River-Boca en un partido con antecedentes picantes.

No es un duelo con rivalidad histórica. Tampoco con pica de barrio. Pero tiene muchos condimentos, sobre todo el morbo, de un clásico. Con Guillermo Barros Schelotto en el banco opuesto al de Ramón Díaz, el color de la camiseta granate toma, indefectiblemente, tonos azul y oro. 


Y esa presencia colateral de Boca en el Sur se potencia con Leandro Somoza y el Pelado Silva en la cancha (Pochi Chávez se sentará en el banco y el Laucha Acosta está lesionado). Además, el pasado reciente y el futuro inminente transforman el Lanús-River de esta noche en un partido caliente. Casi en un superclásico a una semana del superclásico.

Parece un prólogo guionado de lo que viene, un anticipo del derby del próximo domingo en el Monumental y, a la vez, un avance de los cuartos de final de la Sudamericana, donde River y Lanús también se disputarán una plaza en la Libertadores 2014. Encima, los últimos enfrentamientos entre los equipos de Ramón y el Melli fueron definitorios: el riojano, desde la tribuna porque el DT (interino) fue Gustavo Zapata, bajó a Lanús de la lucha por el título del Inicial 2012, y después Guille se tomó revancha con un contundente 5-1 que abortó las ilusiones de River en el torneo Final. Por todas estas cuestiones, hoy en el Sur se juega un clásico.

Más allá de los antecedentes entre River y Lanús, y de lo que está por jugarse en un mes, lo más atractivo del duelo de esta noche es el olor a superclásico. El Melli jugó 18 Boca-River y, si bien sus números son parejos (seis triunfos, siete empates y cinco derrotas), hizo historia: con los dos goles en el 2-2 del Apertura 2003, el penal que luego convirtió Palermo en el 1-1 en la Bombonera del Apertura 06 y, sobre todo, con la expulsión que provocó de Sambueza (con pura picardía) en la famosa semi de la Libertadores 04.

Aunque hoy defienda los colores de Lanús, Guillermo es Boca. Igual que Silva, que convirtió en los dos últimos clásicos que se le escaparon al equipo de Núñez (2-2 en el Monumental y 1-1 en la Ribera). Estos condimentos motivan al Pelado y seguramente también a sus jugadores. Puede ser un buen ensayo para los dos desafíos más importantes del año: el superclásico y el cruce copero con el Grana.

TC 2000: Lucas Colombo Russell logró su primera pole.


Lucas Colombo Russell (Fiat Linea) marcó su primera pole en el TC2000 tras dominar la clasificación de la novena fecha que tiene como escenario el Parque de la Velocidad de San Jorge, Santa Fe. 

Russell marcó en su mejor vuelta 1m19s57/1000 y aventajó por 232/1000 a Roberto Arato (Honda New Civc). Las ocho primeras posiciones las completaron Mario Gerbaldo (Renault Fluence) a 264/1000, Julián Santero (Renault Megane) a 299/1000, Federico Panetta (Renault Fluence) a 494/1000, Gianfranco Collino (Peugeot 408) a 978/1000 y Roberto Curia (Fiat Linea) a 991/1000.

Matías Milla (Fiat Linea), puntero del campeonato, logró el sexto tiempo en la tanda cronometrada y se ubicó a 634/1000 del poleman.

Las llaves del Súper 8, que se disputa mañana a partir de las 9-10, tendrá a las siguientes mangas: Colombo Russell-Curia; Gerbaldo-Milla; Santero-Panetta y Arato-Collino. El poleman eligió largar en la cuarta salida, por lo tanto el orden será: B-C-D-A.

Juan Manuel Silva se alzó con la pole position del Turismo Carretera en San Luis.



Lo que nunca se habría imaginado en una fecha de TC, pasó: San Luis amaneció cubierta por un fino manto blanco, que desencadenó la sorpresa de todo el parque teceísta de cara a la segunda jornada de actividades de la duodécima fecha, y la primera de la Copa de Oro 2013. En un día con un clima cambiante a cada rato, se desarrolló la clasificación definitiva en el autódromo "Rosendo Hernández".

El estado del tiempo fue modificándose a medida que transcurrían las horas. Por la mañana, el escenario era totalmente gris, cielo cubierto, mucho viento y ocasional nevizca. Luego el agua que caía pasó a ser lluvia, posteriormente se interrumpió y salió el sol, antes del grupo de los doce del Play Off que salió con viento y llovizna otra vez. La suma de factores benefició a Juan Manuel Silva (Ford), quien conservó la pole position y suma grandes chances de anotarse la victoria que le hace falta entre los requisitos para aspirar a la corona.

Algunos cambios se registraron en la tabla general, entre los cuales se destacaron el ascenso de Esteban Guerrieri (Dodge), Martín Serrano (Dodge) y Mathías Nolesi (Ford). La mayor cantidad de novedades las ofrecieron los integrantes del primer quinto, de cual algunos protagonistas lograron avanzar y otros poco pudieron hacer.

José María López (Dodge), Diego Aventin (Ford) y Jonatan Castellano (Dodge) se acomodaron entre los diez primeros. Mauro Giallombardo (Ford), Juan Bautista de Benedictis (Ford) y Juan Martín Trucco (Dodge) no lograron levantar cabeza y quedaron en el fondo de la tabla igual que ayer, por lo que deberán esforzarse si quieren llevarse buenos puntos de San Luis.

Silva se mantuvo a tope con 01:29.918, escoltado por Juan Marcos Angelini (Dodge) y Maximiliano Juan (Ford). Más atrás se encolumnaron López, Castellano, Matías Rossi (Chevrolet), Carlos Okulovich (Torino), Aventin, Guillermo Ortelli (Chevrolet) y Guerrieri.

La actividad del TC continúa este domingo con las series, desde las 9:00 hs. En la primera encabezarán Silva junto a López, en la segunda ocuparán la primera fila Angelini y Castellano, mientras que en la tercera harán lo propio Juan y Rossi.

Lanzini, Teo Gutiérrez y Andrada son la carta de Ramón Díaz para tratar de ganar en un reducto muy complicado.



Leonardo Ponzio no convenció como lateral derecho a Ramón Díaz. El último partido que jugó en ese puesto fue en la vuelta contra San Lorenzo de la Copa Sudamericana. Desde ese día, regresó Gabriel Mercado. El capitán pasó a ser suplente. Fue titular contra Tigre, en el 3-0, jugó bien, pero es difícil que, en este esquema, pueda desplazar al dueño del puesto. En este caso, el patrón del mediocampo no podrá estar por un hematoma en la zona testicular izquierda, por lo que Ponzio remplazará al Lobo Ledesma y regresará a mandar en el conjunto de Ramón Díaz.

Ponzio debió resignarse a ser suplente, aunque su ingreso tiene que ver con un recambio necesario: en las últimas tres semanas, jugó cinco partidos, con dos de Copa y tres del campeonato. Por eso, River apelará al recambio, pensando también en que el domingo que viene enfrentará, en el Monumental, a Boca, algo que lo obliga a sacar a Ariel Rojas, que tiene una sobrecarga, haciendo ingresar al Malevo Ferreyra, como volante por izquierda. No está Carlos Carbonero, que llegó a las cinco amarillas, y regresará Jonatan Maidana, que estaba suspendido para jugar contra Liga de Loja.

Lo que no se desarmará será el tridente ofensivo que, cada partido, se muestra más seguro y más aceitado. Detrás del enorme rendimiento de Marcelo Barovero, Manuel Lanzini es lo mejor de este torneo riverplatense. Su relación con Federico Andrada y con Teófilo Gutiérrez hace que el Millonario empiece a sacar diferencia y a potenciarse en esa parte de la cancha. En la vereda de enfrente estará un Lanús que se prepara para el primero de los tres chicos que tienen por delante con el Millonario.

Banfield le ganó a Patronato por 2 a 0. El Taladro terminó jugando con dos enganches y tres delanteros.



Banfield, con ese esquema ofensivo que pregona Matías Almeyda, sigue dando que hablar en la B Nacional: le ganó 2 a 0 a Patronato, terminó jugando con dos enganches y tres delanteros y por primera vez en el torneo – al menos hasta que juegue hoy el equipo de Diego Cocca– se convirtió en el único puntero de la categoría. Está claro que con el paso de los partidos, los jugadores del Taladro se van acomodando cada vez mejor al planteo de su DT. Con seis victorias en los últimos 7 partidos –sólo un empate ante Independiente – y con Andrés Chávez como figura y goleador, quien marcó en los últimos cinco partidos y que con sus dos goles ante el conjunto de Paraná llegó a nueve y continúa como único goleador del certamen, el equipo del Sur alcanzó las 23 unidades y quedó en la cima.

“El técnico me pidió que en el segundo tiempo encare más, que me anime y que busque el arco, que por cómo estábamos jugando íbamos a convertir. Estoy muy contento porque el equipo está en un gran nivel y por haber llegado a la punta, que creo que es un premio al nivel que estamos mostrando, que está a la vista que es muy bueno”, dijo Chávez, que marcó los dos goles en cinco minutos y que tiene siete gritos en los últimos cinco encuentros.

Abundante posesión de la pelota, proyecciones de los laterales, buen pie, movilidad en el medio y efectividad arriba. Con esas armas, San Lorenzo aplastó a Gimnasia y llegó a la punta. Un premio a un equipo convencido de lo que hace.



Ya no aplauden solamente al Pipi Romagnoli en el Nuevo Gasómetro, más allá de que fue él quien marcó el rumbo, al despertar aplausos a los cuatro minutos con el remate pegado al palo izquierdo de Fernando Monetti. Son varios los intérpretes que al entrar en contacto con la pelota provocan que los que están sentados despeguen de sus butacas y los que saltan se detengan con la garganta dispuesta a gritar un gol. Porque si San Lorenzo está en la punta y aturdido por los aplausos de sus hinchas, es porque no depende de nadie con exclusividad y sí de su convicción, esa que le inyectó Juan Antonio Pizzi desde que asumió como entrenador y que supo apuntalar, aun cuando las críticas superaban a los elogios, cuando se cosecharon algunas derrotas inesperadas y cuando muchos hinchas reprochaban que no jugaran dos partidos seguidos los mismos once jugadores.

Es cierto que todo se simplificó porque a los 12 minutos ya ganaba 1-0. Aunque bien vale resaltar que esa ventaja la logró con la destacada intervención de Gonzalo Verón, quien encendió el turbo de sus piernas y con una resolución magnífica dejó solo a Ignacio Piatti para escalar hasta la punta del Torneo Inicial. Ese fue el puntapié del monólogo del buen gusto que desplegó el Ciclón. Con la pelota en los pies cuervos casi por exclusividad, con constantes proyecciones de los laterales y con una movilidad en el mediocampo que desorienta y muele rivales, San Lorenzo se hizo amo y señor del juego.

Fueron demasiados los recursos contra los que tuvo que batallar Gimnasia. El equipo platense se vio superado y su único delantero, Iván Borghello, lo reflejaba al abrir los brazos en disconformidad ante cada pelota perdida lejos de su posición. Remates de Ángel Correa que todos gritan como un gol que no es, apiladas de Romagnoli, subidas de Julio Buffarini y pulposos quites del siempre rendidor Juan Mercier son argumentos más que necesarios para demostrar la superioridad. Que se nota entre la gente, por la calma, como también por la risotada que despierta un taco fallido de Pablo Alvarado.

La lluvia del entretiempo alimentaba a los agoreros, porque la mochila de no poder ganar de local todavía pesaba en la espalda y porque la diferencia era mucha en el juego y nimia en el resultado. Hasta que esa hegemonía se acrecentó al inicio del segundo tiempo y aquellas risas por el lujo del capitán fueron la antesala del tremendo gol –el segundo en 124 partidos por torneos locales– que convirtió Alvarado, con quite, enganche y definición de zurda. Ya no hubo más partido con el 2-0. Las 30 mil almas cuervas empezaron a disfrutar de otro juego, que poco tiene que ver con el nerviosismo instalado en nuestro fútbol. Mucho más, después de otra gran acción de Correa, quien volvió a su nivel y habilitó de caño al encendido Piatti, quien definió con la categoría de pocos. 

“Desde que volví a San Lorenzo, este es el equipo que mejor juega”, soltó Leandro Romagnoli, el artista al que los hinchas despidieron enfervorizados, como también lo hicieron con el resto del equipo puntero. “Ha habido una evolución y superación de todos, tanto de los jugadores como de parte nuestra”, analizó Pizzi, quien además reconoció que el camino desandado por el Ciclón está muy cerca del pretendido, y disfruta por la propuesta y el convencimiento de su equipo.

Independiente perdía en Córdoba, pero apareció la mejor versión de Montenegro para marcar dos golazos. Todo lo bueno del Diablo se diluyó con los errores defensivos y Talleres se lo empató.



Que pongan huevos. Eso. A pesar de que lo separan casi 20 metros del terreno de juego, un hincha de Talleres, pegado al alambrado, gorrito bien setentoso, cero cuidado estético, les pide a sus jugadores que pongan huevo. Que “a estos les tenemos que ganar”. Estos, justamente, son los jugadores de Independiente, que venían de dos triunfos consecutivos y que llegaron al Mario Alberto Kempes con un solo objetivo: sacarles de los pies esos tres puntos que los de la T nunca quisieron dejar ir. Ocurre, sin embargo, que los futbolistas de Talleres no sólo ponen huevos, sino que le agregan juego. Entonces, esos simpatizantes que hacen del estadio una suerte de león que no se cansa de rugir, se unen en un solo grito que pone la piel de gallina. En esta parte de Córdoba, a pesar de que octubre asoma a la vuelta de la esquina, el frío se mete hasta los huesos. Pero a los 4 minutos un grito calienta a todo: Elvio Fredrich, en una pelota parada que era centro, la termina metiendo adentro. Gol. Otra vez al Rojo le anotan de entrada. 

Pero, claro, no todo lo que brilla es oro. Sobre el verde césped, que también brilla, Daniel Montenegro toma la pelota y maneja el latido de Independiente. Se junta con Matías Pisano, hace y deshace. Triangulan con Federico Mancuello, intentan, buscan. Dejan en el olvido los flojos primeros minutos. Pasa que si a Independiente lo dejan crecer, marca diferencia. Por eso, sobre el final de los primeros 45 minutos, los de Avellaneda encuentran el empate: también como en la fecha anterior, iguala antes de que concluya la primera etapa. El Rolfi, versión 2002, mete uno de esos remates que llevan su sello. Talleres, de contra, está cerca de anotar el segundo, pero no resulta fino a la hora del último pase. 

Y el Rolfi, entonces, para demostrar que todavía está más vigente que nunca, apenas comenzado el complemento, pone el segundo. Y ahí, sin dudas, el conjunto de Omar De Felippe crece con notoriedad. Asfixia a su rival, lo encierra: merece el tercero, pero no llega. Siempre con Montenegro a la cabeza, que hace recordar al Rolfi de aquel equipo que concluyó campeón hace poco más de diez años. Pero, como la luna, los de Avellaneda tienen un lado oscuro: todo lo bueno que hacen con la tenencia y cuando van al frente, todo el desgaste que hacen en ataque, les cuesta en defensa. Sufren mucho cuando tienen que protegerse. Por eso, en una jugada que parecía poco peligrosa, la T iguala el marcador. Todo se diluye y, a pesar de algunas emociones, se apaga el partido. El punto le sirve. Al cabo, la historia indica que Talleres e Independiente, a pesar de que hacía tiempo que no se veían las caras, es una suerte de clásico. El episodio más destacado entre ambos se remonta al Nacional 1977, que el Rojo conquistó luego de empatar 2-2 –como anoche– con los cordobeses después de haberse quedado con tres jugadores menos. Ahora, el cielo nublado que cubre al Mario Kempes, año 2013, las luces que se van apagando, el partido le deja una extraña sensación al Rojo: si sigue así, si afina los errores, si Montenegro sigue jugando tan bien, puede ilusionarse. Pero, con urgencia, tiene que encender ese lado oscuro que lo acompleja. Lo puede hacer.

Los All Blacks mostraron todo su repertorio en 15 minutos del segundo tiempo y liquidaron el partido. Los Pumas hicieron lo que pudieron para jugar de igual a igual la primera mitad, pero después se quedaron sin argumentos.




La utópica –o por ahora lejana– perfección que pretenden alcanzar Los Pumas se termina cuando unas bestias de negro vuelan con la camiseta pegada al cuerpo. Vuelan desde que salen al Estadio Único de La Plata para entrar en calor cuando la cortina de lluvia finita, molesta, por un rato intensa, se detiene. Silencio. Llega el haka. Silencio. Quince tipos abrazados en una fila, intentan plantarse, bancarse la parada, frente a otros 15 locos que meten medio sólo cantando.

Las sensaciones después quedan de lado. Es la hora de la verdad: de saber si estos Pumas van a estar más cerca de su mejor rendimiento o si van a sufrir –a pasarla mal– frente a los All Blacks. Y lo que quedó claro tras ese primer tiempo –prolijo desde el line y brillante en scrum y en defensa, la gran marca histórica del seleccionado– es que estos Pumas están más cerca de lograr hacer un buen partido, de jugar de igual a igual, hasta contra los mejores del mundo que de volver a sufrir una paliza por setenta. Es cierto, falta todavía que logren mantener su nivel y que lo reflejen en el marcador porque ayer, en La Plata, a los All Blacks les alcanzó con jugar un tiempo (el segundo) –o menos de 15 minutos– en los que aceleraron y de ataque, contraataque, de primera fase, se divirtieron y desplegaron su mejor rugby para llevarse el partido y el bonus, por 33 a 15.

La premisa nacional era no jugar en el campo propio. Y lo lograron por 40 minutos: los Pumas arrancaron bien, presionaron a puro tackle (bien Albacete, Sánchez, Matera y Lobbe en ese rol), fueron prolijos y dominaron tanto en el line como en el scrum, que fue otra vez la mejor formación argentina como en Hamilton y sumaron con el pie (dos penales de Sánchez a los 8 y a los 15 en el inicio pusieron a la Argentina arriba). Lo más interesante de esa etapa fue la búsqueda de los backs por entrar en juego: probó Imhoff por el centro, tuvo otra Amorosino…es cierto no pudieron zambullirse en el ingoal y a ese primer tiempo le faltó el try. Justamente fueron ellos, los de negro, los que sin tener la pelota pudieron quedar arriba en el primer tiempo: Aaron Cruden metió dos penales y de una pelota recuperada, mal jugada, la captura Israel Dagg y Julian Savea corre todo por el ciego hasta el fondo del ingoal para terminar derechito apoyando el primer try.
Por primera vez en los últimos cuatro partidos frente a los All Blacks ellos marcaron el primer try. Desde ahí Los Pumas reviviven a fuerza del scrum. El estadio se enciende, son cinco, seis segundos de empuje continuado prolijito que termina forzando un penal de Nueva Zelanda. Y Sánchez la manda a cobrar: acierta y pone a Los Pumas abajo 9-11 para irse al descanso. Argentina había hecho 40 minutos para la ilusión. La misma que a los 4 del primer tiempo creció con una patada exquisita de Bosch –de las mejores del centro– desde la mitad de la cancha para ponerse arriba 12-11. Y la esperanza tan fue grande como duro el cachetazo que vino segundos después. Una infracción de Chipi Figallo frente a los palos se la dejó servidita a Cruden para poner el 12-14. Desde ahí, los All Blacks se encendieron: tomaron la pelota, mostraron su poder por 15-20 minutos y liquidaron el partido. Efectividad completa.

El primer golpe vino tras una buena defensa argentina pero los All Blacks la llevaron de un lado al otro y cuando la abrieron, San Cane, el remplazante de Richie McCaw, anotó el segundo try para el 12-19. La velocidad y la intensidad siguió y al instante, de un line Ma a Nonu (hace un pausa increíble) entra Ben Smith (tryman del torneo) por la espalda y anota un nuevo try. Fueron pequeños detalles en los que con ángulos perfectos, destrezas individuales y manejos de manual los de negro liquidaban las ilusiones argentinas.
Los Pumas, claro, acusaron el golpe. Desconcentrados, cambiando nombres y puestos por molestias, el partido perfecto que venían haciendo se les escapó en poco tiempo. Sánchez sumó otro penal. Pero el cierre era de los All Blacks que necesitan el bonus–había ganado Sudáfrica– para la pelea por el título y a los 39, otra vez Ben Smith anotó un try para el 33-15 final. 

Sólo quedará ahora para Los Pumas cerrar el Rugby Championship en Rosario, con la ilusión de que poder tener ese partido perfecto ante los Wallabies el rival más flojito o más accesible para esta selección.

sábado, 28 de septiembre de 2013

TC: Sólo cuatro vehículos participaron del entrenamiento a causa de la nieve.


Tras la nieve matinal en San Luis, solo cuatro unidades de Turismo Carretera salieron a girar en el autódromo "Rosendo Hernández".

La mañana y la pista dieron un panorama complicado en el trazado puntano. SolamenteSergio Alaux, José Savino, Martín Ponte y Juan Manuel Silva le hicieron frente a las condiciones en el segundo entrenamiento del fin de semana.

El tiempo más rápido fue el del piloto de Chevrolet, al marcar un registro de 1:48,248dejando atrás al Ford de Savino, el Torino de Ponte y Ford del chaqueño, dueño de la ‘pole’ provisoria de ayer.

Con mejoras en el clima, la tanda clasificatoria tendrá condiciones adecuadas para bajar los tiempos y mejorar posiciones.

Los Pumas no pudieron contra los All Blacks.

En La Plata, el equipo argentino jugó un muy buen primer tiempo, aunque terminó cayendo por 33-15; el sábado próximo, en Rosario, ante Australia, el último partido del Rugby Championship.


Qué injusto sería quedarse apenas con la derrota digna cuando en cada scrum los Pumas casi humillaron a los hombres más poderosos del rugby. Qué injusto sería ver el vaso medio vacío por una nueva derrota cuando la actitud del equipo argentino fue inobjetable durante todo el partido. Qué injusto sería lamentarse por las patadas falladas o las ocasiones desperdiciadas cuando la Argentina jugó los mejores 80 minutos del torneo y del año.

Porque la de esta noche pudo haber sido otra derrota más, como tantas ante las potencias del Hemisferio Sur. Pero el 33 a 15 en favor de los All Blacks dejó la sensación definitiva de que a los mejores equipos del mundo los Pumas pueden ganarles y que ya no van "a competir".

La disciplina del equipo no se quebró, las formaciones fijas funcionaron muy bien, el partido se jugó mayoritariamente al ritmo de la Argentina... así y todo, los All Blacks se llevaron una nueva victoria.

¿Por qué? Porque cuando el equipo domina pero no anota y sufre con cada ofensiva neozelandesa, los Pumas lo pagan caro.

El mejor resumen de este desequilibrio fueron los primeros cinco minutos, donde los Pumas dominaron territorialmente, obtuvieron un penal y una jugada clara para sumar de a tres con un drop, pero en ambas ocasiones se volvieron a su campo sin puntos. Y eso se paga caro.

Sin embargo, el dominio Puma se mantuvo hasta el minuto 20. Otro penal que los Pumas forzaron pudo haber puesto el partido 9-3, pero Sánchez falló a los palos.

Y así, de repente, en el mejor momento argentino, una corrida de Savea terminó en el in-goal. Try de Nueva Zelanda y cambio de mando (pero no de rumbo) en el partido: los Pumas siguieron dominando las formaciones fijas y la posesión.

Sin embargo, el segundo tiempo fue otra historia. Contra el mejor equipo del mundo, los errores se pagan caro y los Pumas en una ráfaga vieron cómo el partido que estaban peleando se les escurría de las manos. A los 7 minutos, un try de Sam Cane inclinó la balanza. Tres minutos después, Ben Smith llegó al in-goal argentino y aumentó la diferencia: 26-12.

Esa diferencia mostró otra cara de los Pumas. La desventaja evidenció cierta desmotivación, una lógica caída en el nivel del equipo. Otro penal de Nicolás Sánchez acortó distancias (26-15), pero ya era muy difícil para el equipo argentino mantener la intensidad del primer tiempo. Sobre el final, en la última jugada, otro try neozelandés estiró aún más la ventaja.

Fue derrota, pero con signos positivos, como para alimentar la confianza de cara al partido del sábado próximo ante Australia, en Rosario, en el cierre del Rugby Championship. Quizá ante un rival que es potencia, pero no está en su mejor momento, los Pumas pueden conseguir ese éxito que tanto buscan.

Del Potro debuta ante Marcos Baghdatis.

El tandilense disputará desde el lunes el torneo de la capitol asiáticas ante el chipriota, en un certamen donde participarán otros tres tenistas argentinos. 


Juan Martín Del Potro, número uno del tenis en la Argentina, se medirá con el chipriota Marcos Baghdatis por la ronda inicial del ATP 500 de Tokio, que comenzará el lunes y en el que también estarán sus compatriotas Juan Mónaco, Carlos Berlocq y Horacio Zeballos.

Del Potro, séptimo en el ranking mundial de la ATP, será el máximo favorito en el certamen nipón, aunque no tendrá un debut sencillo ante Baghdatis (48), un rival al que venció dos veces, en Miami 2007 y este año en Dubai, y perdió también en dos ocasiones, en Australia 2011 y Sidney 2012.

El tandilense, campeón este año en Washington y Rotterdam, busca en la gira asiática sobre superficies rápidas los puntos que le faltan para asegurar su ingreso al Masters de Londres, que se jugará desde el 4 de noviembre y al cual acceden los ocho mejores del año.

En el caso de superar la ronda inicial en Tokio, Del Potro se medirá luego con el ganador del cruce entre Berlcoq (44) y el uruguayo Pablo Cuevas (457).

Berlocq perdió con Cuevas la única vez que se cruzaron en un ATP, en Bucarest 2010, aunque lo aventaja por 4-3 en torneos de la categoría Challenger.

`Pico` Mónaco (30), por su parte, enfrentará al finlandés Jarkko Nieminen (42) según deparó el sorteo efectuado hoy en Tokio, y si lo pasa irá luego contra al francés Gilles Simon (14) ó el español Marcel Granollers (37).

Mónaco le ganó dos veces a Nieminen, en Montecarlo 2010 y este año en la final de Dusseldorf, y perdió también en dos ocasiones, en la edición 2006 de Tokio y también en París 2007.

El marplatense Zeballos (53), por último, debutará ante un tenista surgido de la clasificación y si lo pasa le tocará el español Nicolás Almagro (17) ó el sudafricano Kevin Anderson (21).

Zeballos, campeón en Viña del Mar, perdió este año 16 partidos en la ronda inicial sobre un total de 23 que disputó en toda la temporada.

Otro argentino, el azuleño Federico Delbonis (59), perdió esta madrugada en la primera ronda de la clasificación ante el suizo Marco Chiudinelli (168) por 7-6 (9/7) y 6-0 y no ingresará al cuadro principal.

Las Leonas, invictas, van por el cuarto título ante Estados Unidos en la Copa Panamericana.

El seleccionado argentino femenino de hockey sobre césped, clasificado para el Mundial de La Haya 2014, buscará a las 21 su cuarta Copa Panamericana, la cual ya obtuvo en las tres ediciones anteriores, cuando enfrente en la final a Estados Unidos, en Mendoza.


El partido, entre los dos invictos del torneo, se jugará a partir de las 21 en el estadio sintético de agua Malvinas Argentinas, ubicado en el Parque General San Martín de Mendoza.

Argentina viene de vencer sucesivamente a Trinidad y Tobago por 12-0, Canadá por 6-0 y Guyana por 22-0, los tres por el Grupo A, que ganó con puntaje ideal, y en semifinales a Chile por 5-0.

El equipo de Emanuel Roggero, que convirtió 45 goles y no recibió ninguno a lo largo del torneo, tiene a las cinco máximas goleadoras de la Copa Panamericana: Carla Rebecchi con 10; Luciana Aymar, su capitana, con 9; Martina Cavallero con 6; Noel Barrionuevo con 5; y Agustina Albertarrio con 4.

Las chicas argentinas, clasificadas para el Mundial de La Haya de 2014 (se jugará del 2 al 15 de junio en Holanda) por el tercer puesto logrado en la tercera fase de la Liga Mundial que se llevó a cabo en Londres hace un par de meses, enfrente tendrán a Estados Unidos, el rival más duro del certamen.

El conjunto que dirige Craig Parnham viene de derrotar consecutivamente a México por 6-0, Chile por 5-1, Uruguay por 6-1, con lo que ganó el Grupo B también con puntaje ideal, y en semifinales a Canadá por 4-0.

Asimismo, para Argentina, pese a ser superior por juego y ranking, Estados Unidos se convirtió en una "molestia" en los últimos tiempos.

De hecho de los tres partidos anteriores, Argentina sólo ganó uno, el último, en la tercera fase de la Liga Mundial de Londres 2013 (el 21 de junio, 1-0) y perdió los dos restantes en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 (el 28 de octubre, 2-4) y en la fase de grupos de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (el 31 de julio, 0-1).

Igualmente, el seleccionado argentino es favorito a quedarse con el título y sumar así su cuarta "estrella" (sobre cuatro posibles), ya que se coronó en Kingston, Jamaica, 2001; Bridgetown, Barbados, 2004; y Hamilton, Bermudas, 2009.

La fórmula es simple: buen juego a partir del clásico (a esta altura) esquema de 3-3-1-3 ofensivo, sello Roggero, y actitud.

Cabe destacar que Las Leonas son las número dos en el ranking, superadas sólo por Holanda, y que además tienen el talento de la rosarina Aymar, la mejor jugadora del mundo en 2001, 2004, 2005, 2007, 2008, 2009 y 2010.

Además, cuentan con una delantera temible con Cavallero, Rosario Luchetti y Rebecchi, las titulares, o con Albertarrio, una de las juveniles, primer recambio.

Pero también hay marca, manejo y juego en el mediocampo con Mariana Rossi, una especia de ´pulpo´, con Daniela Sruoga y Rocío Sánchez Moccia o Florencia Habif, quienes alternan esa posición, y solidez en la zaga con Macarena Rodríguez, Silvina D´Elía y Noel Barrionuevo, sumado a la seguridad de Belén Succi y Florencia Mutio, las dos arqueras imbatibles en lo que va del torneo.

A eso hay que sumarle el recambio que tiene con Mariela Scarone, Delfina Merino, Pilar Romang y Julia Gómez Fantasia.

En síntesis un plantel completo, con mezcla de experiencia y juventud, y un instinto ganador, algo que define a Las Leonas.

Los números hablan por sí mismos; últimas ganadoras de la Copa del Mundo de 2010 y del Trofeo de Campeones de 2012 (ambos se jugaron en Rosario) y medallas de Plata en Sydney, Australia, 2000, y Londres, Inglaterra, 2012, y de Bronce en Atenas, Grecia, 2004 y Beijing, China, 2008.

Así, son las favoritas al título basándose en su presente y en la gran cantidad de coronas que ostentan: la Copa del Mundo: Perth, Australia, 2002, y Rosario, Argentina, 2010; y Trofeo de Campeones: Amstelveen, Holanda, 2001; Mönchengladbach, Alemania, 2008; Sídney, Australia, 2009; Nottingham, Inglaterra, 2010; y Rosario, Argentina, 2012.

Y los Juegos Panamericanos: Indianápolis, Estados Unidos, 1987; La Habana, Cuba, 1991; Mar del Plata, Argentina, 1995; Winnipeg, Canadá, 1999; Santo Domingo, República Dominicana, 2003 y Río de Janeiro, Brasil, 2007; y Campeonatos Sudamericanos: Santiago, Chile, 2003; Buenos Aires, Argentina, 2006; Montevideo, Uruguay, 2008; Río de Janeiro, Brasil, 2010 y Santiago, Chile, 2013.

Basquet: Scola comenzó sus entrenamientos, elogiado por jugadores y directivos.

El porteño fue recibido por sus nuevos compañeros de Indiana Pacers, en la sexta temporada del ex Ferro en la NBA. "Él será un valor para nuestro equipo y para nuestros titulares y suplentes ”, dijo el mítico Larry Bird.


El ala-pivote argentino Luis Scola recibió elogios de sus nuevos compañeros y del entrenador de Indiana Pacers, tras su primer día de entrenamiento con su nueva franquicia.

"Es lo que nos faltaba el año pasado, un `cuatro` (pivote o power forward) de recambio dispuesto a pasar y a hacer buenos tiros", dijo el pivote Roy Hibbert sobre Scola en el primer día de pretemporada.

Scola llega para reforzar un equipo que le puso las cosas muy difíciles a Miami en la pasada final de la Conferencia Este y que además cuenta con jugadores como Paul George, el recuperado Danny Granger, David West y George Hill.

El bonaerense llega desde Phoenix Suns y el entrenador de los Pacers Frank Vogel dijo: "Cuando uno traspasa a dos jugadores jóvenes para conseguir a Scola manda un claro mensaje".

"Luis será un valor para nuestro equipo y para nuestro banquillo", dijo el presidente de operaciones de los Pacers, el mítico Larry Bird, indicó DPA.

El argentino, de 33 años, jugó cinco temporadas en Houston Rockets y la última con los Suns, y promedia 14,2 puntos y 7,5 rebotes.

Los Pumas vs. All Blacks: un partido perfecto para poder soñar.

El seleccionado argentino de rugby buscará vencer a su par de Nueva Zelanda y de esa manera obtener su primer éxito en el torneo Championship, nada menos que ante los campeones mundiales.


El encuentro, correspondiente a la penúltima fecha del certamen, se disputará desde las 19.40, en el estadio Ciudad de La Plata, y será controlado por el sudafricano Jaco Peyper. 

El seleccionado argentino finalizará su segunda participación en el Rugby Championship, el sábado 5 de octubre, frente a los Wallabies, en el estadio Gigante de Arroyito, partido que será controlado por el inglés Wayne Barn.

El entrenador de Los Pumas, Santiago Phelan, efectuará seis modificaciones respecto del equipo que perdió ajustadamente 14-13 frente a Australia, en Perth, el pasado 15 de septiembre.

Entre los forwards, reaparecerá el segunda línea Patricio Albacete, lesionado en el debut frente a Sudáfrica, en lugar de Manuel Carizza, mientras que el hooker mendocino Eusebio Guiñazú lo hará por Agustín Creevy, que será suplente.

Entre los tres cuartos ingresarán Lucas González Amorosino y el medio scrum del CASI, Martín Landajo, y la pareja de centros estará compuesta por Marcelo Bosch y Santiago Fernández en reemplazo de Gonzalo Tiesi y Felipe Contepomi.

El banco de suplentes lo integrarán Agustín Creevy, Nahuel Lobo, Juan Pablo Orlandi, Mariano Galarza, Benjamín Macome, Tomás Cubelli, Felipe Contepomi y Horacio Agulla.

Los cuatro jugadores que estuvieron presentes en los cuatro partidos de Los Pumas en el Championship son el fullback Juan Martín Hernández, el medio apertura tucumano Nicolás Sánchez, el tercera línea Juan Manuel Leguizamón y el pilar Juan Figallo.

Phelan dijo que ”los jugadores para el choque son los que están en mejores condiciones de enfrentar a los All Blacks. Eso no quita que la semana próxima, frente a Australia, volvamos a realizar modificaciones. Desde el inicio del Rugby Championship resolvimos rotar el plantel en cada partido”.

Los Pumas, en su debut, cayeron categóricamente en Soweto frente a Sudáfrica, por 73-13, y en la revancha los Springboks volvieron a triunfar en Mendoza, por 22-17.

Por la tercera fecha, el quince argentino perdió frente a los All Blacks, por 28-13, y por la cuarta fecha cayeron ajustadamente con Australia, 14-13.

Las posiciones las encabeza Nueva Zelanda con 18 unidades, seguido por Sudáfrica con 14, Australia con 4 y Los Pumas con 2.

Los All Blacks, por su parte, presentarán dos cambios en cuanto al equipo que superó a Sudáfrica, por 29-15: ingresará el hooker Andrew Hore (79 test) por Dane Coles y el medio apertura Aaron Cruden (23 test) por el lesionado Dan Carter.

Además de Carter, no estará presente el célebre Richie McCaw, marginado por una lesión en el primer partido con Los Pumas.

El banco de suplentes designado por el entrenador Steve Hansen estará conformado por Kevin Mealamu, Wyatt Crockett, Charlie Faumuina, Jeremy Thrush, Steven Luatua, Tawera Kerr-Barlow, Beauden Barrett y Charlie Piutau.

Nueva Zelanda se consagró campeón invicto en la edición anterior del Rugby Championship y registra 17 triunfos consecutivos entre las temporadas 2012/13.

Los All Blacks se ubican en la cima del rugby internacional, ya que se consagraron campeones del mundo en 2011 y este año se coronaron en la especialidad seven en los Mundiales masculino y femenino. Esta temporada solo perdieron en las semifinales del Mundial de Menores de 20 años frente al campeón Inglaterra.

Por la quinta fecha del Championship se medirán también Sudáfrica y Australia, en el estadio sudafricano de Newlands.