Mientras los suplentes terminaban de jugar su partido de práctica, los titulares entraban en calor a un costado del campo de juego de La Bombonera a la espera de su turno. Los chiquilines de la séptima, que el fin de semana goleó 7 a 2 a Vélez, iban a ser el sparring del equipo principal que dispuso Carlos Bianchi para cerrar el entrenamiento del jueves. Y con un floreo poco habitual, los “titulares” aplastaron a los juveniles 7 a 0 con tres goles de Juan Sánchez Miño, uno olímpico, tres de Nicolás Blandi, el primero tras una exquisita asistencia de Riquelme, y el restante del Burrito Martínez. Si bien el rival no fue de fuste, el Virrey terminó conforme con la producción de sus muchachos.
Las principales novedades de este entrenamiento, fueron las ausencia de Ribair Rodríguez y Guillermo Burdisso. Por el volante, quien padece de una sinovitis post entorsis en la rodilla derecha, ingresó Cristian Erbes, en tanto por el defensor, con una fatiga en ambos isquiotibiales, jugó el juvenil Dino Castagno.
Por Burdisso no hay dudas de que llegará al enfrentamiento contra Estudiantes de este domingo: se descarta que formará la dupla central en la defensa junto al Cata Díaz. Ahora la gran duda que tiene el técnico boquense es ver si llega a recuperarse el volante uruguayo. En caso de no llegar ingresaría Erbes a jugar por la derecha del mediocampo, en tanto que Pablo Ledesma pasaría a moverse como número cinco.
Este mismo dibujo fue el que usó el DT en el segundo ante Rafaela, cuando fue remplazado el moreno futbolista por el Pichi y ahí fue cuando Boca tuvo los mejores pasajes de fútbol del partido. El equipo que paró Bianchi fue: Agustín Orion; Leandro Marín, Daniel Díaz, Dino Castagno, Emanuel Insúa; Cristian Erbes, Pablo Ledesma, Juan Sánchez Miño; Juan Román Riquelme; Juan Manuel Martínez y Nicolás Blandi.
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