sábado, 27 de abril de 2013

El show está por comenzar: Maravilla promete darle una paliza a Murray.

Un estadio de fútbol convertido en un circo de la industria del boxeo de los Estados Unidos. El MGM, el Mandalay Bay, el Madison Square Garden. Aquí, de ahora en adelante, el José Amalfitani. El ring, ubicado en el círculo central de la cancha, techado gracias a una estructura tubular. Los cuatro costados atiborrados de cabezas. Los flashes contenidos a la espera de las fotos. Ochenta cámaras de televisión entre la Televisión Pública, el canal TyC Sports y la cadena estadounidense HBO, dueña de los derechos de transmisión de los combates de Sergio Maravilla Martínez. Las puertas que se abrirán a las 16. La primera pelea de la jornada programada para las 17:20. La pelea de Maravilla contra Murray que se anuncia a las 22:30. El 40% de probabilidades de lluvia en el cielo de Liniers. Dos escenarios armados en las cabeceras. Diez pantallas de LED. Cuatrocientas luces móviles. Catorce mil watts de sonido. Un show y, a la vez, un hecho histórico para el deporte argentino.
“La velada no se suspende por lluvia”, aclararon desde la organización después de un comunicado de primera hora que sugería que “el evento podría resultar postergado, suspendido o cancelado”. Y, además, puntualizaron que en caso de que el agua entre en escena, se podría adelantar el horario de inicio de la pelea de fondo. El campo de juego de la cancha de Vélez lucirá minado de sillas negras. El césped ya está protegido por planchas y los boxeadores caminarán desde los vestuarios –por una pasarela– hacia el ring, cuyo piso fue endurecido a pedido del Maravilla Team para que sea más ligero. Desde el club, eso sí, salió una prohibición: que Pablo Sarmiento, el entrenador de Martínez, no vista la camiseta de San Lorenzo. De hecho, no se podrá ingresar con remeras de fútbol, a excepción de la camiseta de la Selección.
Habrá fuegos artificiales. Cantará René Pérez, el líder del grupo puertorriqueño Calle 13, que llegó ayer a la Argentina y visitó a Maravilla en el hotel Sheraton de Retiro. De seguro caminará hacia el cuadrilátero y sonará una canción de Residente. ¿Será, como en el Thomas & Mack Center ante el mexicano Julio César Chávez, “Los de atrás vienen conmigo”? ¿Sonará “Latinoamérica”, como en el Madison de Nueva York frente al irlandés Matthew Macklin? O, sin más, ¿Lo acompañará René –como se prometieron– desde la salida del camarín hasta el ring? El grupo de tango electrónico Bajofondo tocará en la velada. Gustavo Santaolalla y Juan Campodónico le aportarán la distinción rioplatense a este show. De 10 a 19, además, se realizará una colecta para los damnificados por las inundaciones, impulsada por Maravilla y Pérez. Se esperan 40 mil personas en el Fortín. Martínez, entonces, dibujará el último tramo de su círculo, ese que empezó el 27 de diciembre de 1997, cuando debutó como profesional, en Ituzaingó. Del oeste al oeste. De norte a sur.



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