domingo, 28 de julio de 2013

El Cholo, igual en La Plata que en Madrid.

Traje impecable, corbata negra, camisa blanca, europeo por donde se lo mire, Diego Pablo Simeone se devora el partido al costado del verde césped y no gesticula. El estadio es un infierno. La gente grita, tira bombas, levanta los brazos, agita banderas: él, el Cholo, se muestra imperturbable. Mira. Observa. Saca detalles de su equipo, el Atlético de Madrid, y procesa en su cerebro, en fracciones de segundos, un análisis que le sirve para mejorar.

A diferencia de cómo suele vivir los encuentros por competencias oficiales, donde ruge al borde del campo de juego, el entrenador, esta vez, mostró su lado más sereno. Sabe que a pesar de la derrota por la Copa Euroamericana ante Estudiantes por 1 a 0, el corazón de la cuestión es, sin lugar a dudas, poner a punto a su plantel que se prepara para un semestre extraordinario: Supercopa, Liga, Champions y Copa del Rey matizarán seis meses para la locura. 

“Nuestro objetivo es ser competitivos en todo lo que tengamos que jugar. Lo más importante es ir paso a paso, entrenamiento tras entrenamiento, y no apurarse pensando en todo lo que tenemos que afrontar: eso podría llevar a marearnos un poco. No podemos detenernos en mirar todo lo que se viene”, dijo Simeone luego del partido y expuso, como de costumbre, su manual de cabecera: el partido más importante, siempre, es el próximo. 

Para el Cholo fue un partido especial debido a su pasado como entrenador del Pincha. Por eso, la dirigencia platense, antes de que comenzara el partido, le entregó una plaqueta a modo de homenaje. Incluso, los hinchas, que alguna vez se habían enojado porque Simeone se había ido de Estudiantes para trabajar en River, cerraron las heridas: lo recibieron muy bien. “Fue muy emocionante volver a entrar al campo de Estudiantes, ver a tanta gente alentando como siempre y que me hayan entregado una plaqueta en homenaje a mi paso por esta gran institución. Se me vinieron muchos recuerdos lindos a la mente. Me sentí muy a gusto. Les deseo lo mejor”, afirmó el entrenador y, entretanto, dejó entrever que su tiempo en el conjunto de La Plata fue inolvidable. Y como si ese guiño fuera poco, el entrenador no descartó la posibilidad de volver a dirigirlo: “El fútbol da muchas vueltas y yo no soy de cerrar puertas. Ojalá que el futuro nos lleve de la mejor manera y si en algún momento se tiene que dar, ¿por qué no?”

Por último, el Cholo, quien durante el partido se fundió en un gran abrazo con Juan Sebastián Verón, no se guardó elogios para el capitán del Pincha, quien regresó al fútbol profesional después de casi un año afuera de las canchas: “A Sebastián (Verón) lo vi muy bien. Siempre es importante para su equipo: seguramente, por su experiencia y su talento para jugar al fútbol, Estudiantes va a ganar mucho con su vuelta. Me pone muy feliz lo que le está pasando.”

El Cholo, al cabo, volvió a La Plata. Esta vez, como entrenador del Atlético de Madrid: ese equipo que de su mano, con su liderazgo, está haciendo historia en ese complejo fútbol europeo.

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