Comenzaba julio cuando la comisión directiva de Independiente encabezada por Javier Cantero se disponía a cumplir con el estatuto del club desarrollando la asamblea de socios donde se debía aprobar el balance para la temporada entrante. A pesar del descenso y la catarsis que se suponía que podía pasar, en el gimnasio del tercer piso de la sede de Avellaneda los socios tuvieron la posibilidad de ingresar al lugar para enterarse qué pasaría con los destinos del club.
Ocurrió lo peor. Con complicidad de varios sectores la barra brava, que aguardaba en la calle, ingresó superando los controles sin pedir permiso -no había tantos policías como hoy, que se hicieron presentes 200 efectivos-, obligó a suspender la reunión agrediendo a los dirigentes arrojando todo tipo de objetos, hasta sillas.
Como este convite es fundamental para el desarrollo normal de las instituciones, Cantero y compañía decidieron reprogramarla para la tarde de este lunes, pero sin acceso para los hinchas, sí con presencia de los distintos medios de comunicación.
Comenzado el encuentro, al que faltaron varios opositores, los integrantes de Nueva Generación Roja (laderos al ex presidente, Julio Comparada), dieron su punto de vista cuestionando la falta de simpatizantes y luego dejaron sus sillas vacías, lo mismo hicieron las personas de Lista Roja; por lo que la asamblea continuó con una porción del oficialismo únicamente como público.
Se aprobó el aumento del 20% de la cuota social, pasando de $100.- a $120.- para los activos masculinos, y también el balance, redondeando ingresos por ventas de futbolistas en torno a los 35 millones de pesos.
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