martes, 9 de julio de 2013

A horas de buscar un lugar en la final de la Libertadores, el Tata Martino defiende su idea ofensiva y, al mismo tiempo, prefiere evitar tanta euforia; "Vamos a atacar a Mineiro", dice.




La cabeza de Newell's cuenta con tres focos dando vueltas. A horas del desquite por las semifinales de la Copa Libertadores, en Brasil, luego del convincente 2 a 0 contra Atlético Mineiro, en Rosario , hay ansiedad, entusiasmo y? cautela. Primero: hay que evitar el triunfalismo a toda costa. No es sencillo porque muchos ya lo empujan a pensar en la final. Segundo: no renunciar nunca al ataque . El conductor Tata Martino entiende que transformar ahora su idea sería una moneda al aire. Tercero: descifrar el mayúsculo valor de un gol, el primero que tenga la bendición de marcar. Si es Newell's, la llave estará casi cerrada; si es Mineiro, el riesgo será no marearse en la presión.

Se trata de descubrir un lugar en la final. Y en ese camino, Martino pisa el freno. Al rato, acelera. "Más allá del 2-0 vamos a salir a atacar al Mineiro porque eso le genera incomodidades", sostuvo el técnico, en la charla con la prensa, en el predio de Bella Vista, luego de la práctica del plantel, que luego quedó concentrado en Ricardone. Los futbolistas realizarán hoy el último entrenamiento en tierra argentina y tras el almuerzo el plantel viajará en vuelo charter a Belo Horizonte, en donde se jugará mañana, a las 21.50, en el estadio Independencia (25.000 espectadores), y no en el gigante Mineirao.

No jugará Pablo Pérez, suspendido. Pero el concepto grupal no varía demasiado. El equipo será Guzmán; Cáceres, Vergini, Heinze y Casco; Bernardi, Mateo, Cruzado y Figueroa, Scocco y Maximiliano Rodríguez. Hay que tener cuidado. Eso es lo que expresa el entrenador, rodeado de una euforia superlativa. "No se puede ir con mucha confianza porque vamos a empezar a perder la llave. Si perdemos no va a ser por eso, sino porque el otro equipo jugó mejor que nosotros. Trataremos de jugar el partido como lo que es: una semifinal de la Copa Libertadores, los segundos 90 minutos, pero no entiendo del tema de ir con mucha confianza por el resultado", advirtió el conductor, que se refleja, en su modo dialéctico, a la sentencia del Gringo Heinze de días atrás. "Es el peor resultado", afirmó, por aquello de la relajación frente al buen escenario. El conjunto rosarino se impuso el miércoles con tantos de Maxi Rodríguez (un gran cabezazo) y de Nacho Scocco (un preciso tiro libre).

Además, el Tata evita polémicas. No le preocupa un eventual ambiente adverso, aún frescos los recuerdos cuando Tigre denunció que sufrió agresiones en la final de la última Copa Sudamericana ante San Pablo, el 12 de diciembre pasado. Otra ciudad y otro rival. Pero...

"Espero que la Conmebol tome los recaudos necesarios", contesto. Sólo eso. Los jugadores de Tigre se negaron en volver a la cancha para el segundo tiempo tras denunciar que fueron agredidos por guardaespaldas de San Pablo en la zona de los vestuarios. La Conmebol, en su momento, selló el triunfo de San Pablo por 2 a 0. Martino sabe que el clima será una barrera a quebrar. Ni más ni menos.

"Alegría". Ese generoso vocablo lo repitió, al menos, cuatro veces. Eso es lo que siente el Tata por haber dirigido en la última temporada al elenco rosarino. Ya se sabe: apenas acabe la excursión copera, se marchará, sea cual sea el recorrido final. Por ahora, su futuro es una incógnita. Un intrépido le recordó lo complejo que resulta el destino de Brasil para Newell's. Que no suele ganar. Y que, por ejemplo, en 2006 perdió 3 a 0 ante Goias. Martino, rápido de reflejos, preguntó: "¿En la final del 92 con San Pablo cómo salimos?". Resultó un traspié por 1 a 0, que llevó el suspenso a los penales. Allí, en ese instante, San Pablo resultó campeón. El Tata sonrió. Y envió un mensaje auspicioso, a modo de deseo: "Ojalá que se dé ese resultado. Que sea 1 a 0?".

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