Mientras disfrutaba de sus vacaciones familiares por los Estados Unidos, Carlos Bianchi recibió la noticia de que la llegada de Daniel Díaz a Boca estaba cada vez más complicada, que prácticamente no se hacía. Rápidamente comenzaron a circular nombres de posibles sustitutos para ocupar el lugar que no iba a ocupar el Cata: José Basanta, Nicolás Spolli, fueron algunos defensores que surgieron, vaya a saber de qué cabeza.De la del Virrey seguro que no.
La obsesión del entrenador xeneize es el Cata. Lo sueña desde las últimas fechas del Torneo Final y lo peleará por él. Es que, tras la supuesta caída del pase del jugador del Atlético Madrid, el propio técnico fue quien tomó al toro por las astas tras haber hablado telefónicamente con el futbolista, quien le expresó sus deseos de jugar en el club argentino. Acto seguido, el Virrey se reunió más de una hora con Daniel Angelici —antes del primer entrenamiento de la pretemporada— y le exigió que pongan toda su energía en repatriar al Cata. Ahora habrá que esperar.
La obsesión del entrenador xeneize es el Cata. Lo sueña desde las últimas fechas del Torneo Final y lo peleará por él. Es que, tras la supuesta caída del pase del jugador del Atlético Madrid, el propio técnico fue quien tomó al toro por las astas tras haber hablado telefónicamente con el futbolista, quien le expresó sus deseos de jugar en el club argentino. Acto seguido, el Virrey se reunió más de una hora con Daniel Angelici —antes del primer entrenamiento de la pretemporada— y le exigió que pongan toda su energía en repatriar al Cata. Ahora habrá que esperar.
Hay dos opciones sobre el tiempo que pueda deparar el probable regreso del defensor al club de La Ribera: que su vuelta sea en los próximos días, es más antes del fin de semana, o que lleve un tiempo más extenso. Lo que sí aseguran en el entorno del Virrey es que Daniel Díaz jugará en Boca. Entre el jugador y el técnico está todo acordado: uno quiere ponerse la azul y oro y el otro quiere que se la ponga para darle solidez a su defensa. Ahora el tema más escabroso pasa por ver cómo se soluciona la desvinculación del marcador central del equipo español, más allá del empeño que ponga Boca en contratarlo.
A Díaz le queda un año de contrato con el Colchonero, equipo en el que jugó 22 partidos en esta temporada (Liga, Copa del Rey, Europa League), y ante la intención de la dirigencia del elenco madridista de venderlo, sería el propio jugador el que negociaría con su club la salida. Al menos ya les avisó que quiere irse. El Cata intentaría ver la forma de cancelar lo que queda de su vínculo con el Aleti y quedar con el pase en su poder para sí tener vía libre para desembarcar en La Boca por segunda vez en su carrera: ya lo hizo entre 2005 y 2007.
¿Y LOS OTROS? En paralelo, la dirigencia intenta cerrar la incorporación de Emmanuel Gigliotti. El delantero es el que más cerca está de llegar. Dejó de lado una oferta de Pumas de México y ahora sólo resta llegar a un acuerdo con el Novara de Italia que es el dueño del 50% de su pase. El Virrey lo quiere cuanto antes. Es más, lo esperaba ayer en el inicio de los entrenamientos.
Fernando Gago y Matías Rodríguez son otros de los jugadores que están en la carpeta. Aunque el técnico de Vélez, Ricardo Gareca le pidió al volante que se quede en Liniers. Aunque el jugador tendría intenciones de retornar a Boca, su desembarco está muy complicado. Ningún dirigente xeneize fue a España para negociar con el Valencia y ante eso, el futuro del jugador está nuevamente cerca del Fortín, y eso le abriría una puerta a Sebastián Domínguez (ver recuadro). Por otra parte, Rodríguez está tratando de que Sampdoria acepte un préstamo al club que conduce Angelici.
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