sábado, 20 de julio de 2013

Gigliotti: "El 9 de Boca debe moverse para que Riquelme lo pueda asistir".


De repente se vio rodeado de flashes y periodistas, de hinchas que -si bien no debutó con la camiseta xeneize- ya le piden autógrafos en Tacuarí al 200, donde fue presentado ayer como refuerzo junto con Daniel Díaz y Franco Cángele .
A los 26 años, ahora que llegó a Boca y cumplió uno de sus sueños, es cuando Emmanuel Gigliotti valora más los tiempos desde que empezó a jugar en Lamadrid, equipo que hoy milita en la primera C, al mismo tiempo que trabajaba en el bar de la familia, ubicado en la esquina de Rivadavia y Artigas, y empezaba a estudiar la carrera de despachante de Aduana. "Ahora me acuerdo de todo lo que me costó; eran tiempos donde no teníamos ropa, no había pelotas para entrenar ni agua caliente para ducharse, pero todas esas cosas te fortalecen y te recuerdan que nunca hay que bajar los brazos para alcanzar un objetivo".
-Se demoró mucho el pase; en un momento se complicó. ¿Tuviste miedo de que no se pudiera hacer después de la chance que habías resignado en México?

-Nunca supe cuál era el problema de fondo, pero yo quería encontrarle una solución. No lo vivía de la mejor manera. Un día estaba fastidioso; al otro, enojado. Ahora estoy más aliviado, se demoró mucho la firma. pero desde que se arregló me saqué un peso de encima. Yo quería jugar en Boca y por eso hice el esfuerzo. Por suerte se pudo solucionar y ya estoy entrenando con el plantel.

-¿Cómo calificás la transferencia? ¿En qué momento te llega?

-Es el paso más importante de mi carrera. Me interesaba lo de México, pero antes de que surgiera lo de Boca. Lo económico nunca fue prioridad. Por eso, cuando me llamó Bianchi ni lo dudé. Decidí en base a lo futbolístico. Mi familia también influyó. Hace apenas dos días que estoy practicando con mis nuevos compañeros, pero ya se nota lo que es el mundo Boca, lo que genera la gente en la calle.

-¿Ya sentís las presión de lo que es pasar a Boca, de la exigencia de la gente?

-Yo no siento la presión, pero sé lo que significa jugar en Boca, con esta camiseta, y las responsabilidades que uno asume. Tengo que demostrarlo con goles y con buenas actuaciones. Demostrarles a los dirigentes, que hicieron el esfuerzo para que yo esté acá, y al cuerpo técnico, que fue el que me pidió. El objetivo es tratar de pelear arriba, de hacer un muy buen campeonato para que Boca sea protagonista.

-¿Cuáles son las características que debe tener un N° 9 de Boca?


-El 9 de Boca debe moverse para que Riquelme lo pueda asistir. Una de las ventajas es moverse bien para generar los espacios. Riquelme es un jugador distinto que en cualquier momento te deja la pelota delante del arco para que la puedas empujar nada más. Palermo no soy. Martín fue uno de los máximos referentes del club, pero trataré de aportar lo mío para el bien de Boca.

-¿Cuáles son tus modelos de centrodelantero?

-Y... siempre me gustaron los delanteros potentes y con velocidad. Siempre me gustó (Gabriel) Batistuta, uno de los máximos 9 en la historia del fútbol argentino.

-Ahora te tocará jugar con la Bombonera a favor. ¿Cómo era enfrentar a Boca como visitante?

-Siempre me fascinó jugar en la cancha de Boca, es algo inmenso. Incluso cuando vine como rival se sentía algo distinto, especial. Por eso ahora te voy a tener el público a favor va a ser una experiencia impresionante.

En su último semestre en Colón, Gigliotti fue el goleador del torneo Final 2013, con 11 festejos, la misma cantidad que Scocco, de Newell's, que fue campeón. Su olfato goleador atrajo el interés de Pumas, de México, que le hizo una importante propuesta económica, pero él se inclinó por el desafío futbolístico. Sueña con usar la N° 9 de Boca y armar un tridente con Riquelme y Juan Manuel Martínez; para el puesto de centrodelantero luchará con Nicolás Blandi y Claudio Riaño. Pero tiene el visto bueno del Virrey y él está acostumbrado a pelearla. En definitiva, a su juego lo llamaron..

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