Por qué Fabbro?
–Creo que tenemos un plantel que es muy joven. De chicos que todavía tienen que aprender. Quiero en el puesto de enganche alguien de jerarquía. Buscamos ahí a alguien más grande.
Cuando dijo eso, Ramón Díaz apenas había tenido a Manuel Lanzini en cuatro entrenamientos. La sensación térmica era de casi 40 grados. Estaba sentado en una silla blanca y, de fondo, tenía el punto más alto de una sierra tandilense. Era la primera pretemporada y el enganche juvenil del club estaba con el Sub 20, jugando el Sudamericano en Mendoza. El entrenador lo tenía visto poco, pero igual no loconvencía del todo. Estaba decidido: si hacía falta, rompería con la histórica tradición de los enganches nacidos en las inferiores riverplatenses y traería a uno desde Paraguay surgido en Boca.
Seis meses tardó en concretarse eso. Jonathan Fabbro demoró. En la espera, curiosamente, Lanzini fue uno de los jugadores que más rindió. No sólo porque hizo cinco goles y fue el goleador, sino porque mejoró detalles desde que arribó Ramón Díaz: aprendió a hacer pesar su capacidad de gambeta corta y, tras trabajarlo y repetirlo, comprendió cómo pisar el área, volviéndose de a ratos un segundo delantero. Aún así, el otro era la obsesión.
“En Boca estaba complicado, había algunas cosas raras, una cláusula en el contrato... No era sólo futbolístico: si jugaba el décimo partido, había que pagarle un plus a una empresa que me había traído. Por eso sólo llegué a nueve, no querían pagar. Además había muy buenos jugadores”, explica Fabbro cuando le preguntan sobre su corta vida en la vereda de enfrente, donde hizo inferiores y donde debutó un 5 de mayo de 2002, contra Vélez, en La Bombonera. Su espina clavada, según dicen quienes lo conocen, no es su frustrado paso por Boca, sino no haber triunfado en el fútbol argentino. Un terreno que ahora le queda más cómodo que nunca: Ramón Díaz no tiene demasiadas opciones para traer en ese puesto.
Fabbro llegará hoy a Argentina. Ayer se despidió de sus compañeros de Cerro Porteño. Cuatrocientos mil dólares pagará River por un préstamo de un año. Se cerrará hoy en las oficinas del Monumental y el jugador viajará el martes rumbo a Salta, para sumarse a la pretemporada junto a sus compañeros. Sería el anteúltimo sueño cumplido para el técnico: ahora sólo le faltará un nueve.
Pero no podrá quejarse de la falta del enganche, por el que en el verano habían pedido hasta 4 millones y medio de dólares y que ahora resolvieron en menos. El puesto clave que a él, en principio, le preocupaba, está resuelto. Eso ahora es distinto, la desesperación es el centrodelantero. Pero ese será otro capítulo. Ramón Díaz tiene al jugador que pidió. A su salto de categoría. Quizás, Lanzini sea titular al lado del enganche paraguayo. Pero eso, también, será orto capítulo. Hoy arranca la etapa Fabbro en River. El primero que viene de Boca.
Los 10 de Ramón
1 Ortega alternó entre enganche y delantero. La rompió de todos modos.
2 Gallardo jugó incluso con el Burrito. Enganche clásico, se lució con Ramón DT.
3 Aimar fue una de las apuestas del Pelado. Crack y campeón.
4 D’Alessandro saltó a la fama en 2002. Ramón después lo llevó a San Lorenzo.
5 Lanzini recibió la 10 y, sin romperla, es el goleador de este ciclo del Pelado.
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