Juan Román Riquelme entró en la sala de conferencias de La Bombonera a eso de las 19. Se sentó, observó el panorama, tomó un sorbo de agua y se apoltronó en el sillón esperando la primera pregunta. Y empezó a hablar. Tocó varios temas, pero en algunos puso más énfasis, como si hubiese estado esperando esta oportunidad para desahogarse. El tratamiento que le dio cierto sector de la prensa a su lesión y lo que significará sus 194 partidos en La Bombonera, fueron los que más ricas sensaciones dejaron.
Y con sólo mover la cabeza, y su típica sonrisa, el “diez” xeneize sostuvo sobre estos casi 30 días que estuvo sin jugar por una distensión: “La lesión que tuve es algo normal en cualquier jugador, se lesionan los de 25, los de 30 y los de 35, pero parece que soy el único boludo que tiene que volver en una semana cuando se lesiona”. Estaba claramente molesto. Al punto de no dar tiempo a la repregunta, “Los escuchaba a ustedes (por los periodistas) cuando me estaba recuperando, que Riquelme se puso las zapatillas, que caminó con botines... Y parecía que me había roto una rodilla. Y fue una lesión normal, muchachos, como hay tantas en el fútbol.”
Cada vez que alguien mencionaba el tema de su lesión, Román cobraba temperatura. Llegó a expresar: “Me lesioné como también se lesionaron otros compañeros, como Erbes, el “Cata” Díaz o antes el “Chiqui” Pérez. Es fútbol, muchachos, y estas cosas son normales.”
Tras confirmar que el domingo reaparecerá ante Quilmes en la Bombonera, el futbolista xeneize se entusiasmó con volver a jugar junto con Fernando Gago: ”Ya lo hicimos en la Selección nacional, y esta será la primera vez en nuestra cancha. Disfrutamos mucho de tenerlo a Fernando con nosotros. Él también está contento, esperamos hacer un gran partido el domingo y que podamos festejar un triunfo.”
Frente al Cervecero, Riquelme cumplirá 194 partidos jugando en el mítico estadio de Brandsen y Del Valle Iberlucea. De esa manera igualará a Silvio Marzolini, quien hasta el momento es el jugador que más veces jugó en esa cancha. Al respecto, el enganche boquense manifestó: “Estoy contento, siempre me gusta jugar y más en la cancha de Boca. De chiquito soñaba con jugar en la Bombonera, con la cancha llena, y todo eso me hace disfrutar mucho”. Inmediatamente, siguiendo con este nuevo récord que alcanzará, Román se emocionó, al punto de quebrársele la voz, cuando mencionó a su hijo: “Ahora le voy a poder decir a mi hijo Agustín, que tiene diez años, que soy uno de los que más jugó con esta camiseta en esta cancha”.
De paso, siguiendo con el tema, el jugador aprovechó para lanzar un tiro por elevación: “Esto de llegar a 194 partidos en La Bombonera quiere decir que entonces será que no es que juego cuando quiero, como dicen algunos”. Y agregó: “Estuve sin jugar un tiempo cuando volví de Europa y estuve seis meses comiendo asado en mi casa después de una final de Copa Libertadores. Y ahora llego al récord de Marzolini. Entonces, tan poco no juego, ¿no?”
Consultado sobre quién podría salir del equipo para que él pueda jugar y si ese jugador debería ser Jesús Méndez, el volante de Boca fue contundente: “Esas son decisiones del entrenador. En el vestuario somos 30 y todos formamos parte de esto, pero las decisiones son del director técnico”. Cuando le insistieron con Jesús Méndez, Román tomó el toro por las astas: “A mí me gusta gusta mucho el fútbol, a Jesús Méndez siempre lo vi jugar bien, y no sólo en estos últimos dos partidos”.
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