Bruno Zucculini, en Racing, apenas debutó, trabó en más de una oportunidad con su cabeza contra el pie del adversario, poniendo completamente en riesgo su integridad física pero sin importarle. Le salió bien al chico, que nunca sufrió una lesión por eso; y sin dudas Gaspar Iñíguez debe envidiarlo.
El futbolista de Argentinos Juniors, que el domingo pasado puso la boca para cortar un avance de Cristian Erbes en lo que terminó siendo empate entre el Bicho y Boca, terminó con tres dientes menos -entre ellos las paletas-, y hoy mostró su sonrisa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario