Roberto Fabián Ayala terminó su carrera como jugador en Racing y, acto seguido, asumió como manager de una institución que precisaba orden. Después del gerenciamiento, con Rodolfo Molina como referente de la nueva política académica, la dirigencia buscó imitar el desempeño de Cristian Bassedas en Vélez con el Ratón cumpliendo una función que todavía no se acomoda al fútbol argentino.
Pasó un tiempo en el cargo pero la semana pasada fue cesanteado. Su ida destapó una feroz interna entre el presidente, Gastón Cogorno, y el vice, Molina. "Se necesitaba una cabeza, un culpable. Como los resultados deportivos no acompañaron, se veía venir. Yo sabía que era un fusible", dijo Ayala, rompiendo el silencio.
"Cuando se tomaban las decisiones, él (Molina) estaba al corriente de todo. En la votación de Zubeldía, sólo Torres votó negativamente. Después te enterás de que la mayoría no estaban de acuerdo", puntualizo quien fuera referente de la Selección Argentina durante los últimos diez años, disparando contra el dirigente que lo había ido a buscar en un primer momento, y quien supuestamente estaba conforme con su labor: “Molina le dijo a Luis (Zubeldía) que le habían traído los refuerzos, que ahora había que apuntar al campeonato. Entonces estaba tranquilo con los jugadores que habían llegado. Esto hace que él se despegue de algo que es partícipe”.
"A mi fue a buscar Molina, él me fue a buscar. Cogorno no me conocía", sentenció Roberto Fabián Ayala. Y dejó un mensaje para el bien de Racing: “No sé qué es lo mejor, no sé qué pensarán. Pero tienen que pensar en el bien de Racing. Ninguno de los dos fue directo”.
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