¿De dónde pueden agarrarse en Newell’s y Boca para creer que esta noche pueden asegurarse el pasaje a las semifinales? Gerardo Martino lo definió a la perfección la semana pasada, antes del 0-0 de la ida en la Bombonera que dejó la serie con más interrogantes de los que había antes de iniciarse: “Se enfrentan dos equipos que tienen muchos argumentos para poder pasar. Nosotros por la actualidad y ellos por su historia de los últimos años.” Eso es lo que estará frente a frente cuando suene el pitazo inicial en el Marcelo Bielsa: de un lado, la Lepra y su presente que despierta elogios desde todo el fútbol nacional y, del otro, el Xeneize con sus cuatro títulos y dos finales del certamen en los últimos doce años.
Desde el hoy, todo parece ser favorable al local, que marcha puntero en el campeonato local, sabe muy bien lo que pretende y los caminos para lograrlo y sostiene su rendimiento partido a partido sin importar los intérpretes que ponga el entrenador en la cancha. El contundente 4-0 que le propinó el equipo rosarino a los suplentes del conjunto de La Ribera el domingo es la muestra más clara de la diferencia existente en esa cuestión: Carlos Bianchi nunca consiguió encontrar el mejor rendimiento de la totalidad de su plantel, que en el campeonato local anda de papelón en papelón, en el penúltimo puesto y con formaciones cada vez más alternativas, que profundizan la marcada diferencia entre el equipo que juega la Copa y el que se arrastra en el Final.
En cambio, cuando la mirada se amplía y el presente le deja su lugar a la experiencia, la balanza se inclina claramente hacia Boca, tanto a nivel clubes, como en cuanto a los entrenadores y los jugadores. Hasta esta edición, Newell’s había disputado seis veces la Copa, misma cantidad de ocasiones en las que el Xeneize ganó el certamen. Un dato elocuente. Entre los técnicos, mientras que Bianchi llegó a cinco finales de las seis ediciones que disputó, Martino sólo tiene dos antecedentes: eliminación en primera rueda en 2003 y clasificación a semi en 2006, ambas en Libertad de Paraguay. Desde los jugadores, en tanto, los antecedentes también están teñidos de azul y oro. De los once que serán titulares en el Xeneize, sólo Leandro Marín y Claudio Pérez disputan su primera Libertadores, mientras que en la Lepra, el único con antecedente copero es Ignacio Scocco, quien estuvo en 2006 y fue el goleador del equipo que quedó eliminado en octavos ante Vélez (hizo un gol en cada uno de los partidos contra el Fortín).
Pero hay una mancha en cada uno de los puntos favorables para ambos equipos. La actualidad de Newell’s es considerablemente superior a la de Boca, pero en lo que va de la Copa a la Lepra le costó hacerse fuerte de local (ganó dos y perdió dos), mientras que al Xeneize le fue mejor de visitante que en casa (se impuso en dos ocasiones, empató en una y cayó en una). Y la impoluta historia de Bianchi en la Libertadores tiene un solo asterisco: en 1995, como técnico de Vélez, quedó eliminado en cuartos de final contra River. Sí, un rival argentino. Como el de esta noche.
Historia o presente. Actualidad o experiencia. Newell’s o Boca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario