viernes, 17 de mayo de 2013

Un Carlos Bianchi al estilo Ramón Díaz

El Virrey aseguró, respecto de los partidos contra Newell’s: “Van a ser interesantes. Será el 1º contra el 19º.” Hizo gimnasia en Casa Amarilla.


Se tiró al suelo con la misma facilidad que tenía cuando era el rubio goleador de Vélez y se dispuso a sufrir haciendo abdominales. No sólo una, sino en tres ocasiones diferentes y durante más de cinco minutos cada vez, mientras recibía las miradas atónitas de sus propios jugadores y de los que lo observaban a lo lejos. En el medio se estiraba, pasaba sus piernas por sobre su cabeza y daba vueltas por el verde césped de La Bombonerita. Y no dejó dudas: Carlos Bianchi disfruta de la clasificación como si fuera un niño en su primer entrenamiento de fútbol.

Habló de su proximo rival: “Me da lástima que Vélez haya quedado eliminado, pero perdió contra un gran equipo, que es Newell’s y que por eso va primero en el campeonato.” Y justamente, al referirse a sus próximos rivales, se permitió una ironía: “Van a ser partidos interesantes. Será el 1ª contra el 19º. Y cerró: Nos encontraremos con Newell’s y estoy seguro que será una serie muy difícil.”

El miércoles, luego de que Carlos Amarilla diera por finalizado el partido, el entrenador de Boca agitó su brazo derecho y suspiró más de la cuenta. “Supimos aguantar con claridad cuando nos empataron, hemos jugado dos partidos muy correctos ante el campeón del mundo, sobre los 180 minutos ganamos merecidamente”, sostuvo con orgullo.

Y el buen juego, ese que tantos dolores de cabeza le dio a lo largo del semestre, apareció en el momento justo. Anteúltimo en el Torneo Final y con una racha que crece y crece de 12 partidos sin ganar, la Copa Libertadores y Bianchi tienen una relación simbiótica y no importan las estadísticas negativas. “El primer tiempo me dio mucho placer, afortunadamente las cosas me salen bien en Brasil”, afirmó con una sonrisa mediante.

No por casualidad lo apodaron “el exterminador de brasileños”. De 17 partidos perdió tan sólo uno y nunca quedó eliminado en una llave de uno contra uno contra equipo del país vecino. Con una risa en su rostro, contó la pócima secreta que tiene para derrotar a este tipo de conjuntos. “No les tenés que regalar la pelota, hay que disputársela en todo momento y es fundamental, si venís con ventaja del encuentro anterior, aguantar con el arco en cero el mayor tiempo posible”, aseguró el Virrey.

Se quedó el mayor tiempo que pudo. Con energía, levantaba uno por uno los conos y todos los elementos de la práctica que había encabezado. No se quería ir y se quedaba como un niño que no quería dejar su lugar de juegos, su lugar de divertimento. Cargó en una bolsa todos los elementos y se dispuso, lentamente, a abandonar finalmente la práctica. Pero con una sonrisa y con la alegría de haberse divertido con Boca, algo que parecía muy difícil de imaginar con los 12 partidos que lleva sin ganar por el Torneo Local.

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