martes, 17 de septiembre de 2013

Ramón Díaz, un técnico decidido a librar todas las batallas.

El empate con Arsenal profundizó las críticas que ensaya el DT de River contra los árbitros; también replicó los dichos de Campestrini y evaluó al equipo.


Todo un showman, aunque detrás del personaje simpático, irónico y verborrágico que sale a escena en cada encuentro con la prensa se oculta la bronca que lo invade y que le impide cumplir con el anuncio de no realizar menciones sobre el desempeño de los árbitros. Sin dudas, Ramón Díaz es mucho más que el director técnico de River. El riojano tiene la espalda suficiente para librar las batallas que ningún otro entrenador se animaría a sostener: puertas adentro, con reclamos hacia el presidente Daniel Passarella y exponiendo con sus palabras muchas veces a sus propios jugadores; puertas afuera, descargando su impotencia frente a los desaciertos de los jueces y respondiéndole con crudeza a aquellos que le juegan chicanas diálecticas. El empate 1-1 con Arsenal, que igualó con un gol en posición adelantada, provocó la nueva reacción del Pelado, que disparó contra el árbitro Juan Pablo Pompei y, al pasar, le respondió al arquero Cristian Campestrini.

Cambió las formas Ramón Díaz, que de recibir preguntas pasó a interpelar a los periodistas sobre la acción que terminó en el gol de Furch. Así, con esa fórmula, buscó respuestas que fortalecieran su postura. "El línea [Francisco Noguera], ¿estaba muy lejos de la jugada? ¿Por qué no la cobró? Vamos muchachos, ¡el periodismo tiene que ser más picante!", aguijoneó el riojano para tener una plataforma sobre la que lanzó las críticas por la desacertada decisión del juez asistente y del árbitro Pompei, que admitió el error. "Es la más fácil. Primero te mato y después te digo me equivoqué. Hay muchas dudas con respecto a los árbitros, no sólo en nuestros partidos. Hoy todo es muy evidente por la tecnología, eso antes no pasaba. Esperamos que en la próxima no haya tantas equivocaciones", reclamó el Pelado, que hace 15 días sentenció que con los fallos se le estaba faltando el respeto al club.

Una vez que expulsó la bronca, suavizó el tenor de las palabras. "Quería que ellos [los árbitros] respondan y aclaren, porque como nosotros nos equivocamos ellos también, pero ya se terminó. Es bueno que Pompei diga que se equivocó", manifestó, y cambió el foco.

Entre Campestrini y los suyos


Las palabras del arquero Cristian Campestrini (ver aparte) invitaban a la polémica. Ramón no la esquivó y hasta le apuntó con fiereza al santafecino. "Si Campestrini habla de River, el fútbol está muy mal. Para hablar de este club tiene que conocerlo. No saben lo que es un equipo grande, cómo es River en lo institucional...", fue la categórica respuesta que ensayó el riojano sobre los dichos del arquero de Arsenal.

Para el plantel, el entrenador destacó lo que realizó el equipo en el primer tiempo y se disgustó por la floja tarea en el complemento. "Tuvimos chances muy claras y podríamos haber definido el partido. En el segundo no me gustó como jugamos, perdimos dinámica y ritmo y por eso no nos llevamos los tres puntos. Esperamos poder mejorar", analizó Ramón sobre el desempeño. En esa línea, valoró el partido que disputó Gabriel Mercado, autor del gol; a modo de contrapunto, advirtió una merma en el juego de Leonel Vangioni, que fue reemplazado por Osmar Ferreyra, a falta de 11 minutos.

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