Sin embargo, por culpa de algunos de esos mismos hinchas, que parecen darle vida a la cancha cada domingo, la próxima vez que el Xeneize sea local, la Bombonera no temblará ni latirá. Porque en el partido contra Colón de la 14º fecha del Torneo Inicial, el conjunto de La Ribera deberá presentarse a puertas cerradas por una decisión del Comité de Seguridad en el Fútbol que en los próximas horas se oficializará.
Los seis minutos de interrupción del Superclásico por las bengalas que se encendieron en la popular local, el rato en que no paraban de explotar los fuegos de artificios y también el petardo y los rollitos de madera que cayeron muy cerca de Marcelo Barovero desde la tribuna Sur del estadio le costaron caro a Boca. Luego de la clausura preventiva de la primera y segunda bandeja de la tribuna Norte y del hallazgo en el lugar de elementos pirotécnicos sin utilizar durante el allanamiento llevado a cabo el lunes por orden del Fiscal Martín López Zavaleta, se decidirá como primera medida impedir el ingreso de público local y visitante en el próximo partido en el que el Xeneize sea local. Pero puede haber más, porque la medida por el momento es de carácter preventivo.
Hoy, en AFA se debatirá la posibilidad de que el Alberto J. Armando también sea clausurado por un partido y que, por lo tanto, el club de La Ribera deba mudar la localía a otro estadio. Por eso, aunque aún no fueron notificados oficialmente de las sanciones, los dirigentes xeneizes ya empezaron a realizar averiguaciones para jugar contra el Sabalero en el Nuevo Gasómetro de San Lorenzo o en el Tomás Ducó de Huracán.
Hay, además, una chance de que la sanción se prolongue por más de una fecha, pero para eso habrá que esperar a que la dirigencia de Boca realice el descargo que le fue solicitado por parte del Comité Ejecutivo. Según una fuente del organismo consignada por la agencia Télam “se abrió un sumario para que el club haga un descargo y se solicitó que entreguen una nómina de las personas que participaron en los disturbios. Después, se analizará si la medida sigue como hasta ahora o se amplía”.
Los seis minutos de interrupción del Superclásico por las bengalas que se encendieron en la popular local, el rato en que no paraban de explotar los fuegos de artificios y también el petardo y los rollitos de madera que cayeron muy cerca de Marcelo Barovero desde la tribuna Sur del estadio le costaron caro a Boca. Luego de la clausura preventiva de la primera y segunda bandeja de la tribuna Norte y del hallazgo en el lugar de elementos pirotécnicos sin utilizar durante el allanamiento llevado a cabo el lunes por orden del Fiscal Martín López Zavaleta, se decidirá como primera medida impedir el ingreso de público local y visitante en el próximo partido en el que el Xeneize sea local. Pero puede haber más, porque la medida por el momento es de carácter preventivo.
Hoy, en AFA se debatirá la posibilidad de que el Alberto J. Armando también sea clausurado por un partido y que, por lo tanto, el club de La Ribera deba mudar la localía a otro estadio. Por eso, aunque aún no fueron notificados oficialmente de las sanciones, los dirigentes xeneizes ya empezaron a realizar averiguaciones para jugar contra el Sabalero en el Nuevo Gasómetro de San Lorenzo o en el Tomás Ducó de Huracán.
Hay, además, una chance de que la sanción se prolongue por más de una fecha, pero para eso habrá que esperar a que la dirigencia de Boca realice el descargo que le fue solicitado por parte del Comité Ejecutivo. Según una fuente del organismo consignada por la agencia Télam “se abrió un sumario para que el club haga un descargo y se solicitó que entreguen una nómina de las personas que participaron en los disturbios. Después, se analizará si la medida sigue como hasta ahora o se amplía”.

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