sábado, 4 de mayo de 2013

Un superclásico dentro de otro

El Virrey dirigiendo a Boca y Ramón como técnico de River no se sacaron ventaja en las cuatro veces que se enfrentaron. 

Sumando los amitosos Bianchi tiene un triunfo más.El lunes 17 de diciembre de 2012 hubo un tweet que llevó sonrisas, por igual, tanto a los fanáticos de Boca como a los de River. El que escribía, en la cuenta oficial del club xeneize (@BocaJrsOficial) era su presidente, Daniel Angelici, con la feliz tarea de darle una buena noticia, en plena incertidumbre, a los seguidores del equipo azul y oro. “Socios e hinchas, Carlos Bianchi aceptó la propuesta del club y otra vez será el técnico de Boca. #BienvenidoVirrey”, eran las palabras exactas que anunciaban el regreso del entrenador más ganador de la historia boquense.
Lo que no sabía el titular de la institución de La Boca, cuando escribía esas palabras, era que su sonrisa de 140 caracteres también ilusionaba a los clásicos rivales de Núñez. Los fanáticos de River, que sonreían conscientes de tener a Ramón Díaz en su banco, se alegraban de sólo recordar los épicos superclásicos con Boca y, claro que sí, la picardía de su propio entrenador, al asumir casi un mes antes: “Ojalá vuelvan los duelos con Bianchi, le va a venir bien al fútbol argentino. Voy a mirar las estadísticas, pero me parece que ando bien con él… Nos vamos a divertir.”
Y vaya si se divirtieron, Bianchi y Ramón Díaz, antes de sus respectivas vueltas. Y si bien este verano ya los encontró enfrentándose en una misma cancha, vale el anuncio oficial de la reedición oficial del Superclásico de mañana que, desde las 16:30, enfrentará a los eternos grandes del fútbol argentino y a sus protagonistas y tan queridos entrenadores. Será en La Bombonera donde se terminará la abstinencia oficial sin ver cruzarse a estos dos históricos conductores al mando de los archirrivales argentinos: tras más de once años, el riojano y el Virrey protagonizarán el quinto Superclásico en el que se enfrentan desde los bancos, por torneos locales. Además, claro, de los ocho partidos amistosos por torneos de verano.
Lo curioso, a la hora de valerse de los números, es la paridad. Cuando el imaginario futbolero supone que la estadística favorece con contundencia a Carlos Bianchi, la evidencia deja en claro que la ventaja del ex delantero de Vélez, si bien existe, no es para nada abultada. De hecho, la ventaja sólo aparece al revisar los amistosos; ya que, al ver los torneos AFA, los números son idénticos: de sus cuatro Superclásicos, Boca ganó uno, River otro y empataron en dos oportunidades. El triunfo de Bianchi, el único de los encuentros jugados en La Bombonera, es incluso más lejano en el tiempo (en el Clausura 1999, Boca ganó 2 a 1 con goles del Patrón Bermúdez y Martín Palermo, el que descontó fue Carlos Netto), ya que la victoria de Ramón fue el 17 de octubre del ’99, por 2-0, con goles de Pablo Aimar y Juan Pablo Ángel. Con la realidad que ubica al conjunto millonario tercero en la tabla de este Torneo Final –con 21 puntos, a cuatro unidades de Newell’s (25) y a dos de Lanús (23)–, valdrá recordar que aquel triunfo de River se dio en el mismo año en el que se terminó consagrando campeón. Creer o reventar.
En las otras dos ocasiones, simplemente, igualaron. Un año después del retiro de Diego Maradona (precisamente en un Superclásico), el 25 de octubre de 1998 empataron sin goles en el Monumental, mientras que casi tres años después, y sin que nadie lo supiera, nuestros protagonistas teóricos del fútbol se cruzarían en su último Boca-River oficial: en tiempos que avecinaban la última gran crisis argentina, nadie se percató de que aquel 1-1 del 16 de septiembre en Núñez, con goles de Cambiasso y Gaitán, sería el último entre Carlos Bianchi y Ramón Díaz.
Donde sí hay algún matiz es en el conteo de los ocho superclásicos veraniegos –siempre entrenador frente a entrenador, materia en la que, históricamente, se destacó el Virrey, pero que este año ha dejado una nueva tendencia. El contraste más marcado, en verdad, duró, para alegría de unos y desgracia de otros, hasta iniciado este 2013. Con el gran verano de Mora, que motivó los triunfos de River en Mar del Plata y Córdoba –en Mendoza empataron–, los de Núñez nivelaron el historial general y sólo quedaron a un partido de desventaja: cinco triunfos para el técnico boquense, cuatro para el millonario y tres empates. La paridad, de hecho, se evidencia hasta en los gritos de sus dirigidos: en estos 12 enfrentamientos (entre amistosos y oficiales), hubo 13 goles para el Xeneize y diez para la Banda.
Súper conscientes de los números y súper al tanto de sus realidades, Carlos Bianchi y Ramón Díaz salieron hace una semana a jugar este Superclásico. “Ellos (por River) tienen un partido por semana, deben estar pensando en Boca desde el lunes”, desafió por lo bajo el Virrey, recordando su presente de Libertadores. El riojano le respondió que “River es el único equipo grande que está peleando el título”.
Súper picantes.
Súper parejos (los números).
Súper distintos (sus momentos).
Así llegan el Bianchi de Boca y el Ramón de River a este nuevo Superclásico. “Si le preguntás al hincha qué le importa más, entre ganar un partido de verano o del campeonato, estará de acuerdo conmigo. Yo prefiero ganar el Superclásico del campeonato”, se confesó, con una sonrisa, el entrenador xeneize. Pero su rival de banco, ese que alguna vez dijo que “Boca gana partidos y River campeonatos”, piensa igual. Será mañana la hora de ver quién de los dos es el que brillará en esta, al menos numérica, Superparidad.



El domingo 5 de Mayo, a las 16 hs de Argentina, mira el partido online en 

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