lunes, 16 de septiembre de 2013

El equipo de Bianchi mostró su mejor versión futbolística del año en el clásico. De la mano de Gago, fue contundente y superior a Racing en toda la cancha. Así, es candidato...



Bajo la intensa lluvia que envolvía La Bombonera, un hincha en la platea desempañaba sus anteojos y le preguntaba a un hombre que estaba a su lado si lo que estaba viendo era real o parte de su imaginación. Boca, ese equipo que venía de jugar su peor partido y caer goleado 3 a 0 en Bahía Blanca ante Olimpo, dio cátedra de buen fútbol: le ganó 2 a 0 a un Racing deslucido, por primera vez en el torneo no recibió goles y el plantel se fue ovacionado.

¿Se puede cambiar la imagen de un equipo que venía golpeado en tan sólo una semana? ¿Tanto le puede aportar a un plantel la presencia de un jugador que hace fácil todo lo que parece difícil? Con Fernando Gago como eje y figura, y con Juan Sánchez Miño y Juan Manuel Martínez como sus socios principales, Boca lo logró y borró esa mala imagen: jugó su mejor partido de la temporada, se floreó y mereció convertir aun más goles.

Ante un Racing que sigue sin ganar en el torneo y que en ningún momento pudo inquietarlo, el Xeneize abrió el marcador con una jugada que fue un buen reflejo de lo que pasó en La Bombonera: con un Boca a puro toque y gestación de juego. Gago se tiró al piso para recuperar una pelota en la mitad de la cancha y habilitó a Sanchez Miño, que fue casi siempre su primer pase a la hora de pensar una jugada de ataque. Él empezó a correr sin recibir resistencia y la abrió hacia el Burrito Martínez, que llegó hasta el fondo y le devolvió la pared al juvenil, que con su cabeza cambió la trayectoria del balón y marcó el tanto que merecía su equipo.
Boca, tras el gol, siguió demostrando esa amplia superioridad. Con Jesús Méndez –que jugó su primer partido como titular y tuvo un amplio rendimiento– jugando de volante por la derecha, el equipo de Carlos Bianchi terminó el primer tiempo mereciendo marcar un gol más, pero errores en la definición y buenas respuestas de Sebastián Saja lo impidieron.

En el complemento, Boca siguió con su crecimiento y La Academia no le encontraba la vuelta al planteo ordenado y ofensivo del equipo local. Pese a las lesiones de dos de sus defensores –primero Emanuel Insúa y luego Daniel Díaz–, el Xeneize no sufrió ni con una defensa que tenía cuatro nombres diferentes a los que habían comenzado el campeonato (Cristian Erbes, Matías Caruzzo, Ribair Rodríguez y Nahuel Zárate).
Lo siguió acorralando al conjunto de Carlos Ischia y tras un buen centro de Méndez, Emmanuel Gigliotti, el delantero que admira a Martín Palermo y que sueña con tener el mismo destino que el Titán, puso la cabeza y liquidó el encuentro.

Boca fue un equipo que jugó por abajo y que lo hizo con criterio. Boca se lució e hizo que los hinchas ovacionen cada ataque. Boca por primera vez no sufrió goles en contra y sólo recibió dos llegadas. Boca hizo que se agravara aun más la crisis en Racing, que como dijo su entrenador, hizo negocio con un 2 a 0. Boca tuvo su fiesta soñada bajo la lluvia y ese mismo hincha volvió a desempañar sus anteojos, pero esta vez no tuvo dudas sobre lo que estaba viendo: este es el equipo que quiere ver.

COMENTARIO

El partido tuvo una marcada diferencia entre ambos, como pocas en el fútbol argentino. Desde el minuto inicial se evidenció la diferencia colectiva e individual entre un equipo y otro, que no fue más abultada en el marcador por la falta de definición del conjunto dirigido por Carlos Bianchi. A Racing se lo notó entregado y pese a que intentó una reacción en el inicio del segundo tiempo, chocó contra su propia ineficacia y su incapacidad para intentar equipararse ante un rival muy superior.

LA FIGURA

Fernando Gago: Al mediocampista de Boca le sobra categoría para desempeñarse en gran forma dentro del fútbol argentino. Jugó, hizo jugar y hasta tuvo la oportunidad de marcar, pero Saja evitó su conquista.

Arriba y abajo

hauche VOLVIÓ A DEFRAUDAR
Hizo todo mal y no tocó la pelota en los 45 minutos que estuvo. Su remplazante Valentín Viola, con muy poco, fue muy superior.

Méndez Aprovechó su oportunidad
En su primer partido como titular desde que volvió de Central jugó en gran nivel, con buenas asociaciones y un toque exquisito en el segundo gol de Boca.

Una sociedad beneficiosa
Cuando Juan Sánchez Miño y Juan Manuel Martínez combinan, Boca encuentra las mejores soluciones, como la pared construida para el primer gol.

Villar, otra vez muy flojo
Flojo partido, siempre tarde en la marca y cometió muchas faltas. Fue el 8, pero nunca desbordó y expuso al pibe Gómez.

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