Cuando Carlos Bianchi explicó, apenas consumada la derrota contra Estudiantes de la cuarta fecha, por qué había sacado a Juan Román Riquelme, dijo que lo había hecho “para evitar que se lesionara, porque venía muy cansado”. Sin embargo, aquella modificación no llegó a tiempo, porque contra el Pincha el enganche sufrió una distensión en el gemelo externo de la pierna izquierda. Y es casi un hecho que el domingo en Bahía Blanca el Diez se perderá su segundo partido al hilo.
En la práctica de ayer, otra vez Román ni siquiera se asomó a la cancha principal de Casa Amarilla y se quedó en el consultorio realizando kinesiología. Y hoy tampoco estará cuando el entrenador realice la práctica de fútbol formal en la que empezará a definir el equipo que jugará contra Olimpo, por lo que sus posibilidades de jugar son prácticamente nulas.
El que seguro no viajará a Bahía será Leandro Marín, quien sigue afectado por el esguince de tobillo que lo dejó afuera del partido contra Vélez, mientras que seguramente volverá a la convocatoria Jesús Méndez, que se recuperó de un desgarro en el sóleo de la pierna izquierda y ayer participó sin problemas de un fútbol reducido. Otra buena noticia para Bianchi es que la recuperación de Leandro Paredes ya entró en su etapa final: el enganche, que sufrió la rotura de un ligamento del tobillo hace casi un mes y medio, realizó algunos ejercicios con pelota y puede estar en condiciones de reaparecer dentro de un par de semanas.
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