Mientras el sorprendente Newell`s se llevó el premio mayor, Independiente perdió la categoría por primera vez en su historia. Boca tuvo la peor cosecha de su vida. River y el Ciclón fueron protagonistas. Los detalles.
Se bajó el telón del Torneo Final, lo cual dejó muchos temas para analizar y tener en cuenta. En primera instancia está el Newell`s de Gerardo Martino, que llegó para comandar al club lejos del descenso y terminó celebrando la obtención del certamen doméstico. Por otra parte no se puede eludir la pérdida del pase en la categoría de honor de Independiente, como tampoco la peor cosecha de su vida para este Boca de Carlos Bianchi y Juan Román Riquelme.
Volvió el Tata a Rosario, un ídolo en su época de jugador, pero ahora se calzó el traje de comandante. Regresó en un momento difícil, cuando en los pasillos del club se encendía la alarma del descenso. Pero con el correr de los días y bajo el mandato de una columna vertebral de lujo, integrada por Gabriel Heinze, Ignacio Scocco y Maximiliano Rodríguez, que rindió al 100 por ciento no solo alejó a la entidad de la temida pérdida de la categoría, sino que lo llevó a la cima del mundo doméstico.
Pero eso no es todo. Este superlativo proceso incluye una feliz estadía por las semifinales de la Copa Libertadores de América. Los dirigidos por Martino sueñan con dar otro golpe ante Atlético Mineiro de Brasil, el mejor de la fase de grupos y quedarse también con la competencia internacional que marcará el alejamiento del DT de la entidad rosarina.
El segundo caso expuesto será Independiente, quien vive el peor momento de sus 108 años de historia con el descenso a la B Nacional. Hace un semestre, cuando comenzó la osadía de esquivar la pérdida del boleto en la categoría de honor, Américo Rubén Gallego, técnico de ese momento adelantaba que iban a “pelear el campeonato”. Pero meses más tarde, el Tolo dejó avergonzado el banco de Avellaneda, a un paso del abismo.
Ni Cristian Díaz y sus incorporaciones cuestionadas, tampoco Ramón Díaz, ni el mismo Gallego en la última gestión, amalgamaron para tener una línea de juego y un plantel del que emergieron jóvenes, ya que la mayoría de los experimentados fallaron en los momentos claves.
Ahí llegó el bombero Miguel Ángel Brindisi, quien llevó paz interna y encendió una pequeña luz de esperanza en el intento de buscar un final feliz, sabiendo que cualquier paso en falso terminaría por sepultar en la B al Rojo y su rica historia. Algo que en la 18ª jornada del campeonato tras la derrota en el Libertadores de América frente a San Lorenzo se oficializó.
En tanto, Boca llegó al comienzo de la competencia de manera soñada: Carlos Bianchi volvía a ser el comandante de la entidad de la Ribera, y horas más tarde sumaba a su tercer proceso al máximo ídolo del club, Juan Román Riquelme.
Pero de manera increíble, el Virrey tuvo un inicio de proceso más que lamentable. En la competencia doméstica llegó a la peor racha de la historia con 12 juegos al hilo sin degustar una victoria, pero eso no fue todo, el Xeneize terminó anteúltimo, y en los pasillos enemigos ya se habla de un posible descenso para 2015, algo que teniendo en cuenta los antecedentes del Rojo y el Millonario no sería para nada despiadado empezar a tomar recaudos.
Solo el peso de la historia de Bianchi anestesia el dolor de los hinchas por el presente de quedar apenas por encima de Unión de Santa Fe, un equipo que hace rato ya sabe que perdió el pase en Primera y que cortó su racha de 26 encuentros sin victorias ante los dirigidos por el Virrey y en la Bombonera. Pero la angustia es más grande tras quedar afuera de la competencia por la Copa Argentina y en la Libertadores.
La historia es bien diferente para River, que de alguna manera con el mandato de Ramón Díaz recuperó su grato nombre. El Millonario dejó en el pasado el proceso de Matías Almeyda, ese que le devolvió su espacio en Primera, pero luego hizo agua. Pero ojo, con el riojano no ganó, gusto ni goleo, pero llegó al menos al subcampeonato y a una Sudamericana, aunque el Pelado aún sabe que le falta cerrar el circulo virtuoso de un juego que comulgue con su historia y lleve a cosechar títulos.
Lo mejor que tuvo el elenco de Núñez fue la aparición sorpresiva de Eder Álvarez Balanta y Leonel Vangioni, uno de la cantera y el otro refuerzo que llegó del ahora campeón.
San Lorenzo sigue los pasos Millonarios: de a poco recupera su mejor versión. Trasdejar en el pasado la interminable lucha por esquivar los números flacos en la tabla de los promedios, el Ciclón le dio riendas sueltas al plan B, ese que obligaba a volverse protagonista.
De la mano de Juan Antonio Pizzi y junto a varias apariciones de las categorías menores, como son el caso de Ángel Correa o Leandro Navarro, el conjunto que cuenta las horas para recuperar su domicilio en Boedo terminó cuarto, con el premio de un boleto dorado a la próxima edición de la Copa Sudamericana.
Actualmente, es el último Grande que ofrece resistencia en la olvidada Copa Argentina que ofrece un pase libre a la próxima edición de la Copa Libertadores de América, certamen que jamás pudo ganar el azulgrana.
Por su parte, Racing fue el único que no ofreció un balance destacado, ni para el lado bueno, como San Lorenzo o River, pero tampoco para el otro, donde Independiente y Boca deseaban sumarlo. Pero pese a ello se vanaglorio de la pérdida de la categoría de su acérrimo enemigo barrial y a fuerza de promesas de las categorías menores amenaza con pulir su chapa de candidato en un futuro no muy lejano.
El poker de juveniles de arriba integrado por Luciano Vietto, Ricardo Centurión, Luis Fariña y Rodrigo De Paul más el incansable ida y vuelta de Bruno Zuculiniregalaron al sufrido hincha de la Academia la cuota de talento. Fallaron las incorporaciones de José Sand y Javier Cámpora, de quienes se esperaba goles al por mayor.
Cuando los chicos encienden sus luces, Racing es de lo mejor y cuando se apagan, se dan vuelta como un equipo que no encuentra recursos en lo básico compilando al estoico y cada vez más eficiente arquero Sebastián Saja, emblema fundamental de la otra parte del equipo. Así navegó de un lado a otro en este torneo con un final con dos victorias que reflotan las eternas expectativas del hincha albiceleste.
Se bajó el telón del Torneo Final, donde el sorpresivo Newell`s se llevó toda la gloria. Recién en un segundo plano asomaron los equipos Grandes, debajo de las buenas campañas de San Lorenzo y River. Como contrapartida está lo hecho por Independiente y Boca. Mientras que Racing sigue igual desde hace varios años: amenaza con ser candidato y se va cayendo de la pelea con el correr de las fechas. Los actores se tomarán un breve receso, pensarán en conseguir los mejores refuerzos y mejorar su labor en el futuro, luego de la obligatoria pretemporada.

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