lunes, 24 de junio de 2013

El conjunto rojinegro se puso una camiseta festiva con esa frase. Tuvo su vuelta olímpica en el Coloso y una caravana interminable hasta el Monumento. Media ciudad de Rosario alargó el festejo hasta la madrugada.

Ayer fue todo rojinegro en Rosario. En los mismos monumentos, en las mismas esquinas, en las mismas paradas que hace algunas horas habían empezado el festejo por el nuevo campeonato. En esos mismos lugares que también fueron epicentro de la alegría centralista cuando los auriazules obtuvieron el regreso a Primera división. Por algunas horas, al menos, la eterna enemistad entre leprosos y canallas quedó oculta bajo llave por la alegría. Por algunas horas, Rosario se volvió a convertir en la capital del fútbol: tiene a los dos campeones de los torneos más importantes de Argentina. 

“Ya lo vas a ver, ya lo vas a ver, a la Lepra campeón de primera, y al sin aliento campeón de la B”, rugían las tribunas del Coloso Marcelo Bielsa apenas terminaba el partido contra Argentinos. Con el capitán Lucas Bernardi levantando las manos, poniéndose los festejos al hombro, de la misma manera que lo hizo con el equipo en gran parte de los partidos del Torneo Final. Lo primero que hicieron jugadores y cuerpo técnico fue ponerse una camiseta alusiva y dar la vuelta olímpica que no pudieron realizar el miércoles, cuando se consagraron sin jugar. Recibieron la Copa en la misma cancha y se lanzaron al césped para festejar.

Maxi Rodríguez, el Gringo Heinze, Nacho Scocco, todos y cada uno de los jugadores besaron y elevaron el trofeo al cielo. Y al cielo elevaron al entrenador. Martino también se puso esa camiseta conmemorativa y lo levantaron en andas. Recién después se fueron al vestuario, mientras en las tribunas hacían guardia. Esperaban que todos estuvieran dispuestos para la segunda parte del festejo de un dìa inolvidable.
El broche de oro fue la caravana multitudinaria por calle Pellegrini desde el Parque Independencia al Monumento Nacional a la Bandera. Una de las movilizaciones más “colosales” (porque bien sabido es que en el ambiente leproso la palabra Gigante no existe) que se recuerde en cuanto a eventos deportivos. Resultó una marea roja y negra que siguió festejando hasta bien entrada la madrugada. Incluso después que se fueran los jugadores que pasearon por la ciudad en un colectivo cabriolet. El móvil transportaba a los artífices de tanta locura: el plantel y cuerpo técnico leproso. Muchos ahí mismo le pusieron nombre; “leprabus”. Sea como sea, avanzó a paso de hombre, acompañado por el “dale campeón” de miles y miles de gargantas afónicas, consecuencia de tantos días de festejos. 

En el medio de la consagración y la caravana, Newell’s perdió dos veces. Fue eliminado por Talleres de Córdoba de la Copa Argentina, y cayó como local ante Argentinos que logró zafar del descenso. En ninguno de estos partidos pudo desplegar el fútbol que lo llevó a obtener su sexta estrella en títulos oficiales de AFA. Pero las derrotas no lograron opacar una campaña indiscutida. Y si acaso dejaron en el equipo una especie de sinsabor, podrán tener su revancha en pocos días ya que esta historia no se termina: ahora definirá quién es el Súper Campeón con Vélez el próximo domingo.


Teñido
“Por suerte tuve que cumplir y teñirme el pelo de rojo. Igual, lo importante es que hoy Rosario está de fiesta.”
Ignacio Scocco


Despedida
“Son las últimas cosas que puedo vivir como jugador. La decisión está tomada. Igual todavía me queda la Libertadores.”
Gabriel Heinze

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