domingo, 23 de junio de 2013

Con un equipo lleno de jugadores de las inferiores, Independiente jugó su último partido en Primera antes de disputar la B Nacional. Y no tuvo un buen desempeño ante Colón, pero le alcanzó para una justa igualdad.

El último partido de Independiente en Primera es y no es. Es el último de esta dolorosa vez; de esta vez que todos los hinchas evitaron materializar. Pero es, también, y quién duda de que lo sea, un hasta luego, un imaginar que más temprano que tarde volverá como el Ave Fénix. El Rojo, una temporada atrás, tenía 90 puntos y el mismo promedio que Newell´s: 1184. Un año futbolero después, el equipo rosarino ganó el Torneo Final e Independiente jugará el que viene en la B Nacional.

Ayer, en Santa Fe, el eterno Rojo de Avellaneda, con una delegación compuesta por 17 jugadores de las inferiores y Gabriel Vallés, le dijo hasta pronto a la máxima categoría del fútbol argentino. Allí, justamente, en el Cementerio de los Elefantes frente a Colón. Lo cierto es que en el juego hubo un gol insólito, un golazo en contra que sólo se puede dar cuando un entrenador –en este caso Pablo Morant, que vio el partido desde afuera por haber sido expulsado– coloca a un talentoso, a un enganche, como mediocampista por izquierda con la obligación de ser el Correcaminos. A Lucas Mugni le ocurrió eso. Y así, como paradoja, con un gol en contra, el Rojo ganaba el encuentro del adiós. Colón, sin embargo, hizo al rato una jugada: subida del lateral derecho Luciano Castillo y cabezazo cruzado de Emmanuel Gigliotti. Del 4 al 9. El gol. El 1-1. 

En el Independiente de Miguel Brindisi y el Rolfi Montengro, que en principio se quedarán, no estuvieron Cristian Tula, Claudio Morel Rodríguez, Hernán Fredes y Fabián Vargas. Todavía no se sabe quiénes de ellos se quedarán para jugar a lo largo y a lo ancho de la Argentina en la segunda categoría. El partido final de ayer le sirvió a Brindisi para sacar conclusiones de cara al corto plazo: para definir quiénes de los pibes está capacitado para afrontar el largo camino de vuelta. Diego Rodríguez, el Polaco, el arquero, es número puesto; Julián Velázquez y Leonel Galeano parecen ser males recuerdos; los zurdos Lucas Villalba y Juan Trejo tendrán sus lugares, al igual que el trío de atacantes: Leonel Miranda, Francisco Pizzini y Adrián Fernández.

Los valores de la casa siguieron salándose, como Alexis Zárate, Patricio Vidal y Raúl Millañanco. De hecho, en el peor día de la historia de Independiente, el domingo pasado, cuando bajó de categoría ante San Lorenzo en el Libertadores de América, los hinchas lloraron, y cantaron: “¡Vamos, vamos, vamos los pibes!” Porque, de alguna manera, hay que volver a llenar el vaso que ni siquiera quedó por la mitad.


COMENTARIO
Si los partidos se jugaran sin tantas presiones, como pasó ayer en el Cementerio de los Elefantes, el fútbol argentino sería más entretenido. Los mismos pibes del Rojo, a los que los últimos tres meses les costaba pasarse la pelota entre ellos por la presión de los promedios, ayer jugaron un partido aceptable. Triangularon, encararon y se animaron. Por el lado de Colón, pasó algo parecido, aunque se resignó a jugar con la pelota desde que arrancó el partido. Fue, al cabo, una despedida entretenida.

LA FIGURA
Fabián Monserrat: el juvenil de Independiente jugó sobre la banda derecha y se animó a gambetear y a encarar a los rivales. De sus pies nacían los ataques del Rojo. Fue un problema para la defensa de Colón.

Arriba y abajo
Alcoba-romero, un mala dupla
En el comedor de su casa, Lucas Mugni metió la pelota en su propio arco con el taco. Ellos, ni enterados. A Romero le cuesta hacerse cargo de organizar una defensa.

Fernández,
la alternativa
El paraguayo es una opción de la casa para meter goles. Lo fue en las últimas fechas del campeonato y lo será en la B Nacional, más allá de los que se sumen.

El arquero
rodríguez
El Polaco es uno de los arqueros de la casa que aporta confianza. Ayer cumplió una buena tarea y tiene todo para ser el dueño del arco en la B Nacional. No le va a pesar el objetivo.
PABLO MORANT, DESDE AFUERA
Fue expulsado la fecha pasada ante Argentinos por salir tarde al segundo tiempo. Y ayer colocó a Lucas Mugni, un enganche, como volante por la banda. Metió el gol en contra...

BRINDISI I
“Los chicos tuvieron un profesionalismo y una dignidad que era la forma en la que la institución merecía que terminemos.”

BRINDISI II
“Muchos de ellos son el futuro, los vamos a necesitar para lo que se viene, que va a ser muy competitivo. Todos lo deseamos para lo que viene.“

10
juveniles
surgidos del club fueron titulares en Independiente.
2
debuts Alexis Zárate y Raúl Millañanco tuvieron su estreno.

CAMPEONES
La Reserva de Colón goleó 4-1 a la del Rojo y se coronó como campeón. Llegó a los 73 puntos. El Bicho, escolta con 63 unidades.

Gigliotti se despidió de Colón como goleador
Con el grito de ayer, Emmanuel Gigliotti llegó a los once goles en el Torneo Final y alcanzó a Ignacio Scocco en la tabla de máximo goleador del campeonato. El de ayer fue el último partido de Gigliotti con la camiseta de Colón. Y fue con el sello que mostró el delantero a lo largo de toda la temporada: el gol. En el Inicial, el ex All Boys había marcado diez goles, tres menos que Scocco y Facundo Ferreyra, el artillero de Vélez. Ahora, llegó a los once y si Scocco no convierte esta tarde será uno de los goleadores del torneo. En 40 partidos en el Sabalero, gritó 23 veces: además de los de los torneos locales, anotó dos veces en la Copa Sudamericana.
Por eso, Carlos Bianchi lo elogió en conferencia de prensa y lo mencionó como una prioridad para jugar en Boca el año que viene. Al delantero lo seduce la idea de jugar en el Xeneize y mañana habrá una reunión entre Daniel Angelici y su representante. De todos modos, parece difícil que pueda terminar en La Boca porque el Pumas de México ya había avanzado en su contratación y ofreció un contrato que en la Ribera no están en condiciones de igualar.

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