lunes, 24 de junio de 2013

Tenía razón Ramón: Boca, el peor de la historia. La pobre imagen que el Xeneize dejó en el semestre.

La historia del 2013 comenzaba de manera soñaba para el mundo Boca, con Carlos Bianchi, quien se “despertaba de la siesta” y volvía a convertirse en el comandante del club. Pero tras esa grata noticia, llegaba la otra novedad que obligaba a que la gente de la Ribera se pellizcara para darse cuenta que no estaba soñando: Juan Román Riquelme, su máximo ídolo, desistía en la idea de no volver a vestir la camiseta Xeneize, y se sumaba al plantel para ser un protagonista de lujo en el tercer proceso del Virrey por la Ribera. Pero ahora, cinco meses más tarde, el denominado primer semestre pasó sin pena ni gloria ydejó una pálida imagen en todos los frentes.


En febrero se puso en marcha el Torneo Final y el elenco de la Ribera exhibió su chapa de candidato dando vuelta un complicado encuentro frente a Quilmes (3-2), tras comenzar 2 a 0 abajo. Pero de ahí en más, el Virrey, que optó por poner los mejores nombres propios en la Copa Libertadores de América, sumó 12 juegos sin degustar una conquista, cifra que se transformó en la peor de la historia del club.

Ya terminado el certamen doméstico, el equipo del entrenador más ganador de la fábula Xeneize dejó a sus dirigidos en la 19ª posición del campeonato, apenas por encima del ya descendido, desde hacer rato, Unión de Santa Fe. El elenco de la Riberacosechó apenas 18 puntos en 19 apariciones en sociedad. Consiguió tan solo tres victorias, nueve empates y siete derrotas, con una temible diferencia de gol de -16 (13 a favor y 29 en contra), dejando la huella de la peor campaña de la historia del club de la Ribera.

Para hablar de la pálida imagen que dejó el equipo, apenas hay que recordar durísimos traspiés como el que sufrieron frente al Tatengue, que llegaba de 26 partidos sin conseguir una conquista. Pero en La Bombonera y en calidad de visitante, el peor equipo del torneo se llevó los tres puntos con un prestigioso 3 a 1. Otro caso fue el dilapidario 6 a 1 de San Martín de San Juan en el mismo escenario. También el 4 a 0 del campeón Newell`s, para resumir el anémico semestre en el ámbito doméstico.

Pero eso no es todo, en el resto de los frentes de competencia tampoco hizo pie. La Copa Libertadores de América, el gran objetivo del club, tampoco ofreció alegrías. Tras una rueda inicial con más dudas que certezas, el Xeneize consiguió meterse sufriendo en la segunda ronda. El regreso de Bianchi a La Bombonera en el certamen continental entregó una dolorosa caída ante Toluca de México en su hogar por 3 a 2. También lamentaron otro traspié en calidad de local frente a Nacional de Uruguay. Pero el destino quiso que el equipo recomponga la imagen y se meta en la próxima instancia.

En octavos de final asomaba Corinthians de Brasil como una verdadera prueba de fuego. El Timao, quien anuló la celebración Xeneize en la edición 2012 que siempre será recordada, además de por la derrota en la final, por el anuncio de Román, que dejaba de jugar en Boca, trajo tranquilidad al pueblo auriazul. En una reñida batalla por un boleto a cuartos, los dirigidos por Bianchi sacaron a relucir su estirpe copera y se quedaron con el pase a la próxima ronda. Ahí lo esperaba Newell`s, el verdugo del semestre, que lo eliminó desde una interminable tanda de penales (se patearon 26) y puso punto final a la estadía en la competencia.

La Copa Argentina tampoco entregó felicidad. Luego de un debut auspicioso ante Excursionistas, donde un Boca de alto vuelto ganó por 4 a 0, llegó la segunda y última presentación en sociedad: derrota frente a All Boys y despedida de la competencia que reúne a todas las categorías del fútbol argentino. Por lo cual se desvanecieron las posiblidades de repetir la hazaña de la definición de la edición pasada ante Racing.

Boca se quedó con las manos vacías y ya sin chances de poder maquillar el pálido semestre, pese a ello, Bianchi no quiere hablar de “fracasos”. Pero lamentablemente aunque al DT no le guste esa palabra, hay pocas maneras de describir un semestre del cual no se quieren realizar muchos análisis, pero si dejar rapidaménte en el pasado. Este pálido comienzo de temporada dejará sus secuelas: algunos ya hablan del posible descenso de la entidad de la Ribera para 2015. Por eso, ahora que se bajó el telón de la competencia oficial, el Virrey sacará la escoba y comenzará a limpiar con fuerza y sin escrúpulos paraarmar el nuevo modelo que deberá recomponer la imagen de este anémico inicio de temporada.

En tanto, en la vereda de enfrente, Ramón Díaz, el comandante de River, quien había adelantado que “este Boca es el peor de la historia”, luego del empate 1 a 1 en el Superclásico de la 12ª jornada del Torneo Final, tenía razón.

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