miércoles, 26 de junio de 2013

Se van los prescindibles, se despiden los que no tienen cabida y a eso se le debe agregar a los jugadores que otros clubes desean, como los casos de Juan Sánchez Miño y Cristian Erbes, dos con destino en el fútbol extranjero.

El domingo, tras el pitazo final de Germán Delfino, el plantel de Boca comenzó oficialmente sus vacaciones. Un poco de oxígeno luego de un semestre lleno de espinas. Algunos volverán, otros no. Mientras tanto, Carlos Bianchi, con el oído al rojo vivo de tanto hablar con los dirigentes, no descansa. Si bien está en su casa, el Virrey quiere estar al tanto de todo lo que pasa con sus jugadores. De algunos ya sabe su futuro, de otros no tanto, y eso es lo que más lo preocupa. Es que a la lista de los que se van, Franco Sosa, Emiliano Albin y Clemente Rodríguez, y de los que casi seguro se van Santiago Silva, Walter Erviti, Guillermo Burdisso, Lautaro Acosta, Leandro Somoza, Lucas Viatri y Oscar Ustari, ahora se suman las posibles partidas de Juan Sánchez Miño y Cristian Erbes, por quienes el club de La Ribera ya recibió jugosas ofertas de clubes del exterior. Esta noticia, sin dudas, no es del agrado del Virrey, que ve, de cara al futuro, un gran vacío en su equipo, casi uno completo, teniendo en cuenta que comprar, no le van a comprar demasiado.

Tanto Sánchez Miño, como el Pichi Erbes, son dos jugadores que son muy tenidos en cuenta por el entrenador xeneize para la segunda mitad de año. Sin embargo en las últimas horas llegaron pedidos de condiciones por parte de dos clubes extranjeros para comenzar con Boca las negociaciones por ambos futbolistas. Por el lateral izquierdo, el Metalist de Ucrania ofreció 7,5 millones de dólares, la cual fue rechazada en un primer momento por la dirigencia del club de La Boca. De todas maneras el club europeo elevaría un poco el monto a ofrecer, el cual se analizaría en las oficinas de La Bombonera. De aceptar su venta, la condición que pondría Boca sería retener al jugador un semestre más.

Erbes, uno de los jugadores de mejor rendimiento a lo largo de estos seis meses, es pretendido por un club mexicano que habría ofrecido 2,5 millones de dólares por la mitad de su pase. En Boca también se tomarían unos días para evaluar la propuesta, aunque también querrán conocer la opinión del propio jugador.

Precisamente encadenado a si Erbes se queda o se va, está la situación de Somoza, el otro jugador que ocupa el sector central del Xeneize. Al ex Vélez se le vence el contrato el 30 de junio y Bianchi le pidió a la dirigencia que entablen conversaciones para renovarle el vínculo, ya que le interesa seguir contando con él en el plantel. En las próximas horas se pactará una reunión entre el presidente y el futbolista. La traba sería el incremento que habría pedido Somoza en el valor de su contrato, lo cual no le es de mucho agrado a las autoridades del club.

Del resto ya se sabe. La mayoría todavía no se desvinculó formalmente, ni tiene arreglado su pase a otro club, pero algunos se quieren ir por problemas futbolísticos y extrafutbolísticos, y a otros no los tendrá en cuenta el DT.
En Boca se abrió la puerta y ya comienza la migración. Por ahora son más los que se irían, que los que llegarían. Bianchi, no descansa, parecería que se quedó en la puerta para mirar y sacar cuentas.

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