martes, 4 de junio de 2013

All Boys 2 - Newell’s 1: La Lepra se atragantó con la posibilidad de alejarse en la punta. No fue el que venía siendo y resultó superado por un Albo ordenado y entusiasta, que jugó para River y para Lanús. Martino se fue muy enojado: su equipo mantiene los tres puntos de ventaja, pero...

El presente era inmejorable. O casi. Ya consumado el pasaporte a las semifinales de la Libertadores y más puntero que nunca, Newell´s afrontaba el partido por la 16ª fecha del Torneo Final con un panorama a la carta. Los demás candidatos ya habían tropezado y la oportunidad de estirar la ventaja a seis unidades se presentaba en la noche de Floresta. Justo ante All Boys, un equipo que acumulaba tres derrotas consecutivas, que hacía cuatro partidos que no sumaba de a tres y que su preocupación mayor ya pasó a ser el remplazante del entrenador José Romero, quien se va al final del torneo. Tal vez por eso los jugadores visitantes se abrazaron en el medio de la cancha y mientras terminaban la entrada en calor, se juramentaron aprovechar la oferta.

Aunque para el cierre de la jornada, el Torneo Final todavía tenía más sorpresas para ofrendar. Y se produjo el batacazo nomás. Ese que permitió expandir la chance de quienes esperaban la caída del puntero. Con el mismo horizonte pero inverso en cuanto a las expectativas, All Boys volvió a ser la piedra en el zapato para el conjunto rosarino, que si bien sigue en la cima y mantiene las tres unidades de diferencia, dejó pasar una gran oportunidad de ampliar la diferencia y encaminarse al sexto título en la historia leprosa.
Hace rato que el equipo de Floresta se transformó en un especialista en complicar a Newell´s (y rosarinos en general, ya que fue el conjunto que mandó a Central al descenso hace tres años). Como también al Tata, que lo padece cada vez que lo enfrenta, ya que nunca pudo doblegar a All Boys desde que se sentó en el banco rojinegro. Porque en el Torneo Inicial, cuando el objetivo era sumar para alejarse por completo de la tabla de los promedios, asomó la punta para provocar la primera gran ilusión de la mitad de Rosario en mucho tiempo. Sin embargo el Albo sacó pecho y a tres fechas del final dejó al conjunto de Martino sin el liderazgo, ni el invicto.

En aquella ocasión, además de Mauro Matos, quien marcó uno de los tantos del 2 a 1, fue el defensor Jonathan Ferrari quien anotó para cortar una racha de 429 minutos sin goles. El mismo que una rueda después volvió a marcar mediante una chilena para el aplauso y para abrir un partido trabado y sin demasiadas opciones de convertir. El planteo del local, imitando lo hecho por Boca en el partido de ida por la Libertadores, fue claro y efectivo. Con mucha presión le cortó el circuito inicial de la generación de juego en los pies del arquero Nahuel Guzmán y de los defensores Santiago Vergini y Gabriel Heinze. El visitante no encontró fórmulas para avanzar en el terreno y, obligados a dividir la pelota, se toparon con las exiguas intervenciones de sus figuras, Ignacio Scocco y Maximiliano Rodríguez.

Newell´s pagó muy cara su falta de ideas, manejó la premura en Floresta, pero salvo en el último cuarto de hora, nunca generó peligro. En cambio All Boys, desde el orden defensivo, fue oportuno para aprovechar sus chances. Como la que tuvo otro defensor, Maximiliano Coronel, quien marcó su primer gol en Primera y le dio paso a la victoria que amplió el paréntesis en la definición del torneo. Porque parecía servido en bandeja para la Lepra; sin embargo, una vez más no pudo con el Albo, que sacó a relucir la historia reciente y pasada (no pierde desde el Metropolitano de 1977), ante miles de escépticos que creían que esto, el Toneo Final, ya estaba cocinado.

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