Como si los 75 minutos jugados hubiesen sido un estigma para Godoy Cruz, la sensación que se apreciaba en el Malvinas Argentinas era que si no intervenía Jonathan Ramis, los mendocinos jamás llegarían a vulnerar el arco defendido por Juan Carlos Olave. El reloj marcaba que al partido le quedaban 15 minutos y en una de las escasas jugadas que produjo en el segundo tiempo, lo dejó a Leonardo Sigali mano a mano con el arquero cordobés. Fue el capitán del Tomba, el encargado de definir como un típico goleador que no desaprovecha chance alguna. El 1 a 1, más allá de ajustarse mucho más a lo sucedido en el partido, le permitió al local hilvanar cinco partidos sin derrotas e igualar a All Boys en la lucha por salir de la zona del descenso.
El partido había comenzado ilusorio para el conjunto que dirige Martín Palermo. Porque el uruguayo Ramis obligaba a Olave a destacarse ante cada intervención suya, especialmente desde media distancia. Sin embargo Jorge Carranza le dio el protagonismo que Belgrano ni se había esmerado en conseguir. Jorge Velázquez se escapó por izquierda y su centro definitivamente no tenía destino. Sin embargo las manos del arquero no sólo no retuvieron el balón, sino que incluso, hasta le cedieron la pelota a Fernando Márquez, quien definió de primera el regalo de Carranza.
La tarde le hacía una mueca al Pirata, que no se replegó y fue en busca de aumentar esa ventaja que cayó del cielo. Sin embargo, como Olave fue fundamental para evitar el empate en un par de ocasiones, Carranza se resarció ante las profundas e incisivas escaladas de Velázquez y Márquez.
El Tomba no se resignó a permanecer en la zona más temida y con más vergüenza que fútbol, encontró esa gran definición de Sigali, para mantener el invicto de local, como también para rubricar una más que aceptable campaña en el Torneo Inicial que lo coloca a siete unidades de la punta y soñar con que se puede salir del fondo de la tabla de los promedios.
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