Hasta que Luciano Vietto metió ese frentazo que adelantó a Racing en el Bosque, La Academia había gritado cuatro goles en casi 1200 minutos en este Inicial. Ayer, hizo tres tantos en 45 minutos. Esa es la prueba de cómo cambio el ánimo celeste y blanco luego de lograr su primer triunfo del campeonato en Bahía Blanca, ante Olimpo, el lunes pasado. El equipo de Reinaldo Merlo ayer se plantó como protagonista ante Gimnasia. Y se llevó un triunfo justo, el segundo al hilo, que le sirve para dejar atrás el último lugar de la tabla. Y vale, sobre todo, para que el horizonte se le empiece a aclarar luego de 13 fechas de tropiezos y reveses.
A raíz del triunfo con Olimpo, Racing recuperó cierta autoestima. El primer tiempo fue bueno. Es más: si se lo compara con los antecedentes inmediatos, se podría asegurar que fue muy bueno. Tuvo fluidez de juego, se hizo dueño de la pelota y jugó en la parte tripera del terreno de juego, tomando el protagonismo. Intentó. Algo que no hacía hace tiempo y ni siquiera lo hizo en la primera mitad ante Olimpo. Sí en el segundo, cuando se llevó la victoria. Racing empieza a creer en sí mismo, y tiene puntos altos como Vietto, José Luis Gómez, Diego Villar, Bruno Zuculini y hasta Gastón Campi, que a pesar de que no es volante central, de sus movimientos toscos, aporta lo suyo y hasta convierte un gol. El que sigue en un nivel flojo es Rodrigo De Paul, que se equivoca en las resoluciones y aun no se contagió de este nuevo estado de ánimo.
La ventaja que tiene Mostaza Merlo es que es un técnico simple. No les pide demasiadas cosas a sus jugadores. Y lo que necesitaba Racing era eso: sencillez. El camino más fácil para jugar al fútbol es buscar un compañero, al que se tiene más cerca. Y ayer hizo eso durante casi todo el primer tiempo. Por momentos se excedió en la tenencia y no resolvió, aunque eso tiene que ver con la confianza que aún falta.
Los dos primeros goles visitantes fueron a la salida de un tiro libre. No parece ser por casualidad. A los 40 segundos de partido, hubo un tiro libre en mitad de cancha para Racing, que se tomó todo el tiempo para esperar que De Paul cruce el ancho del terreno y los grandotes lleguen al área para buscar el centro. La inclusión de Campi también parece tener que ver con eso. Y el juvenil que debutó con Merlo el lunes pasado ayer pagó con un gol de cabeza. En los saques de arco, Sebastián Saja le apunta a Campi, que se para en tres cuartos de cancha para tratar de peinar. Se hace fuerte de arriba. Y ya en terreno contrario trata de jugar. Y empuja.
Anoche Racing, hasta tuvo la capacidad de superar los apremios de Gimnasia en los primeros diez del segundo tiempo, los únicos minutos en los que peligró el triunfo. Saja –otra vez– se tuvo que disfrazar de bombero y salir a descolgar centros. Pero rápidamente llegó una contra, y una buena resolución de Vietto dentro del área. Como en Bahía, el juvenil que más ilusiona al hincha se reencontró con su nivel. Y ese es otro motivo para la sonrisa. Aunque nada es tan importante como haber ganado dos partidos en seis días, después de pasar más de cuatro meses sin poder festejar.
COMENTARIO
Racing tuvo su mejor primer tiempo del campeonato y con eso le alcanzó para irse, merecidamente, con la ventaja al complemento. El Lobo, que venía diezmado por las tres expulsiones que sufrió ante Arsenal, no pudo remontar nunca el partido que le planteó Mostaza Merlo, aunque en el comienzo de la segunda etapa, cuando la Academia se refugió más atrás, tuvo tres situaciones que atajó Saja. Con el segundo gol de Vietto se culminó el partido y en Avellaneda se festeja la segunda victoria al hilo.
LA FIGURA
Luciano Vietto: con sus dos conquistas le alcanzó para ser el mejor jugador de la cancha. Con su primer gol, Racing encontró la tranquilidad para jugar y, con el segundo, pudo liquidar toda esperanza del Lobo.
ENFERMERÍA
Rodrigo De Paul terminó el partido con hielo en su rodilla y Bruno Zuculini con náuseas. En ambos casos no sería nada grave.
MUCHOS GOLES
7
tantos tiene Racing en el campeonato con los tres que convirtió ayer en el Bosque. Vietto y Zuculini, con dos, son los goleadores del equipo.
LOS TRIPEROS
A Fernando Ortiz lo insultaron por su paso en Estudiantes, mientras que a Diego Villar lo aplaudieron por su etapa en el Lobo.
SE CANSARON DE DESBORDARLO
Nicolás Benavídez, el juvenil de 21 años que arrancó como lateral por la izquierda en el Lobo, tuvo 45 minutos para el olvido. Equivocado en los pases y siempre lo superaron.
SIEMPRE SAJA
El arquero, como sucede en cada encuentro que gana o pierde Racing, fue fundamental en el equipo. En el comienzo del segundo tiempo, el momento complicado del equipo, atajó pelotas clave.
UN LATERAL CON IDA Y VUELTA
José Luis Gómez, carrilero derecho de Racing, estuvo muy seguro en la marca y fue una salida constante para atacar. Se mostró mucho y colaboró en la recuperación.
RODRIGO DE PAUL, INTRASCENDENTE
Al juvenil de la Academia, aun en un buen partido de su equipo, le sigue costando agarrar ritmo en el equipo. No le aportó nada a Racing, ni ataque ni defensa.
Se deterioró la amistad
Desde siempre, Gimnasia y Racing tuvieron una amistad que demostraban en cada encuentro que disputaban los dos equipos. Pero en los últimos años, el cariño entre ambas hinchadas empezó a menguar, y ayer, luego de que Gimnasia convirtiera el tanto del descuento, toda la parcialidad del Lobo empezó a cantar “Racing sos cagón, Racing sos cagón”.
Sin hinchas visitantes, no pudo existir ninguna respuesta por parte de los hinchas de la Academia, pero está claro que ese afecto que existía es cada vez menor.
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