viernes, 14 de junio de 2013

El Virrey ya habló con los dirigentes xeneizes con la intención de delinear el plantel que dispondrá en la segunda mitad del año para buscar el rendimiento que no tuvo este primer semestre.

Se va un semestre olvidable por donde se lo mire para Boca. Los resultados fueron en la Libertadores y en el Final realmente malos para un equipo que, con la vuelta de Carlos Bianchi, ilusionó a propios y extraños. Y más todavía cuando se sumó Juan Román Riquelme. Pero ese combo, que presagiaba éxitos, naufragó.

El Xeneize está al borde de abrochar su peor campaña en torneos cortos, mientras mirará por TV la definición de la Copa. A dos fechas para el fin del torneo local, el Virrey ya empezó a elucubrar lo que podría ser su equipo para la segunda mitad del año. Al menos el que él pretende.

El DT ya mantuvo reuniones con la dirigencia para evaluar qué jugadores se irán y quiénes llegarán. Aunque para que se dé una cosa debe suceder la otra. Para que lleguen, tienen que irse. Boca no está bien económicamente y es por eso que necesita “hacer plata” a varios jugadores para, con ese dinero darle algún gustito al técnico. 

El nombre que volvió a poner como prioridad Bianchi fue el de Daniel Díaz, que hoy hace banco en el Atlético Madrid de Diego Simeone. El Cata sabe bien del interés de Boca, además de tener mala relación con la hinchada del Colchonero: le pidió a su representante que trate de armar una salida lo más prolija posible. Claro que el club español querrá un resarcimiento económico y ahí es donde Boca deberá desembolsar no menos de un millón y medio de dólares. 
 
Sobre otras incorporaciones, quien ya comenzaría a probarse nuevamente la camiseta xeneize, es el lateral izquierdo Emiliano Insúa: su pase es de Boca y regresaría tras su paso por Godoy Cruz. Si bien el DT del Tomba, Martín Palermo desea retenerlo, Bianchi lo quiere sí o sí y eso inclinaría definitivamente la balanza. Pero claro, Insúa juega en el puesto de Clemente Rodríguez, quien aún no renovó contrato. En caso de hacerlo, el Virrey tendría en mente comenzar a utilizarlo de 4, sector en el que jugó cuando vistió la camiseta de Estudiantes. En caso de que el pelado no arregle, Boca iría por el lateral Gastón Díaz, quien quedó libre de Vélez. También suena el nombre de Lucas Orban, actualmente en Tigre, suena para reforzar la defensa xeneize. Es más, en River, dueño del 50% del pase del jugador, confirmaron el interés del club de La Ribera. 
 
El arquero es otro tema que estuvo a punto de transformarse en conflicto, pero parecería que desde Francia llegaría la solución. Es que Oscar Ustari, cansado de ser suplente de Agustín Orion, le habría pedido a la dirigencia el pase para buscarse un club donde tuviera continuidad. Pero el interés de un equipo galo por Orion le abriría las puertas de la titularidad a Ustari. Al ex San Lorenzo le seduciría mucho irse a jugar a Europa.

En este primer semestre el 9 de área fue un verdadero dolor de cabeza para Bianchi. Arrancó con Silva, después probó con Viatri y finalmente se inclinó por Blandi. Ningunó lo convenció y está interesado en traer un refuerzo para ese sector. El delantero de Colón, Emmanuel Gigliotti es el preferido del entrenador. De todos modos, su llegada depende pura y exclusivamente de las salidas de Viatri y Silva. Por el uruguayo habría un interés firme de un club mexicano. También suena el nombre de Facundo Castillón, de Godoy Cruz, ya que, con la ida de Lautaro Acosta, Bianchi querría tener una alternativa para el Burrito Martínez.
En al mitad de cancha es donde menos inconvenientes tendría el entrenador, ya que, tras la confirmación de que Leandro Somoza se queda, el xeneize no sufriría grandes sangrías. De todas formas, el Virrey deberá estar atento, ya que en el club parece que apuestan a desprenderse de Walter Erviti, el jugador más regular que tuvo Bianchi en esta parte, a cambio de una importante suma de dinero. Conocedor de esto, el volante ya avisó que quiere quedarse en Boca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario