viernes, 14 de junio de 2013

La Selección se prueba esta noche en Guatemala.

Sabella usará el amistoso de esta noche con Guatemala para ensayar variantes en la defensa y en el medio. Messi, que en los dos últimos encuentros entró en el segundo tiempo, será titular.

No se puede contar con palabras lo que significa Lionel Messi en el mundo. Guatemala está convulsionada por un montón de cosas que no vienen al caso en el anuncio de un partido de fútbol, pero mucho más lo está porque hasta estas tierras centroamericanas llegó el mejor jugador del mundo. 

Y entonces un mar de hinchas, fotógrafos, periodistas, camarógrafos (y algunos que son todo eso junto) se apostó en la puerta del hotel Vista Real con el sueño de verlo, aunque sea de lejos. El tema es que hoy Messi y diez más van a jugar un partido amistoso contra Guatemala. Y hay que contar de qué se trata, más allá del mejor del mundo.

Alejandro Sabella quiere tomar este partido como una prueba para lo que se le viene: el partido por las Eliminatorias contra Paraguay, en Asunción. Sabe que no podrá contar en ese encuentro con el triángulo defensivo que usó en casi todos los partidos oficiales, conformado por los dos centrales titulares (Garay y Fernández) y el vértice más adelantado que es Mascherano. Los tres están suspendidos. Y hoy probará un par de variantes, si se tienen en cuenta los cambios que meterá en el encuentro. Coloccini tiene asegurado un puesto, el otro se lo disputan Basanta y Campagnaro, y en el medio tienen chances Biglia, Guiñazú y Braña. Todos jugaron para el equipo titular en la práctica de fútbol de ayer y es posible que durante el partido roten sus posiciones.

Pero Sabella no sólo va a mirar para atrás en este encuentro amistoso. También quiere ver en acción a algunos jugadores que pelearán por un puesto dentro de unos meses para ir al Mundial. “No te olvides de que el pibe Montillo fue citado para un amistoso, a Sabella le gustó y ya fue titular dos veces en Eliminatorias”, recuerda como al pasar un hombre muy cercano al cuerpo técnico, como para que quede claro la importancia que le da el técnico a este tipo de partidos. 

Guatemala viene de empatar un amistoso con Belice, su vecino en las costas del mar Caribe. Se quedó afuera del hexagonal final de la Concacaf para dirimir dos plazas para el Mundial. Y encima tiene algunos problemas con los equipos de la Liga local, que no quieren ceder a los jugadores para un amistoso cuando ellos este mismo fin de semana se juegan partidos definitorios del campeonato. El acuerdo al que se llegó dice que darán un solo jugador por equipo y el resto vendrá del exterior, sobre todo de México, el otro vecino, el del Norte, lugar de exportación para el talento futbolero guatemalteco. Es decir que no jugará el mejor equipo de un seleccionado que ya está afuera del próximo Mundial y que viene de empatar con Belice.

Pero juega Messi. Y a Messi no le importan estas especulaciones. Nunca le importaron. Messi sale a la cancha a ganar, a jugar, a tocar, a divertirse. Está enojado porque este equipo ya lleva tres empates seguidos y no ve rebeldía en sus compañeros ante esta racha. Es más, ve que se festejan por lo bajo algunos empates. Y eso lo llevó a elevar la voz después de la igualdad en Quito y decir que a él eso no le gusta. Es el capitán, el referente, el líder positivo del grupo. Y sus palabras no pasan de largo. Hoy va a volver a mostrar todo lo que sabe. Vale la pena acercarse hasta el estadio Mateo Flores, en la Zona 5 de Guatemala City. Allí jugará Argentina con un equipo que tendrá a Messi. Y con eso alcanza para que la promesa de un gran espectáculo tenga sustento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario