jueves, 31 de octubre de 2013

Riquelme entrenó en el primer turno, pero después sufrió por vómitos y el cuerpo médico resolvió mandarlo a su casa. No saben si llega para el clásico.



Asomó por la boca del túnel y la leve preocupación que se había instalado el martes comenzó a disiparse. Si bien la incerteza de su presencia contra San Lorenzo el domingo era muy baja, no dejaba de ser un alivio que volviera al trabajo. No alarmó a nadie que no participara de los ejercicios con el resto del plantel, ni que le dejara su lugar a Leandro Paredes en el fútbol informal que dispuso Carlos Bianchi. Al cabo, si el día anterior no se había entrenado por un cuadro febril, era lógico que Juan Román Riquelme se moviera liviano mientras terminaba de recuperarse. Sin embargo, el enganche no apareció en el segundo turno de la práctica de Boca. Y la alarma volvió a encenderse.

Luego del entrenamiento matutino, el plantel xeneize almorzó en conjunto y se quedó a dormir la siesta en la pensión del club, antes de encarar la jornada vespertina. Durante ese lapso, Román volvió a sentirse mal, vomitó, y los médicos decidieron mandarlo de vuelta a su casa para que hiciera reposo, al igual que había sucedido el martes. De esta manera, su presencia contra el Ciclón, hoy por hoy, es una incógnita. El Virrey, por lo pronto, no va a forzar los tiempos y lo va a esperar hasta último momento, por lo que no debería sorprender si el Diez no aparece esta tarde en la práctica de fútbol. Incluso, estaba previsto que en la práctica de la tarde Riquelme trabajara nuevamente diferenciado (en el primer turno había trotado junto a Diego Rivero y realizado una rutina liviana en el gimnasio).

No fue el enganche el único que no pudo entrenarse con normalidad: Jesús Méndez y Nahuel Zárate se movieron junto al preparador físico Juan Manuel Alfano y por ahora no tienen asegurada su presencia contra el equipo de Juan Antonio Pizzi. De todos modos, con Ribair Rodríguez y Cristian Erbes recuperados, remplazarlos no debería ser un dolor de cabeza mayor para el entrenador. Más allá de eso, el técnico también debe definir si sostiene a Claudio Pérez como marcador central o le devuelve el puesto al uruguayo. Pero para eso hay tiempo.

Lo que no aparece tan claro es el panorama en caso de que falte Román: aunque viene acumulando buenas actuaciones en la Reserva, Paredes no fue ni siquiera al banco en las 13 fechas que lleva el Inicial. Será cuestión de esperar que baje la fiebre.

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