miércoles, 30 de octubre de 2013

Riquelme no estaba bien y decidieron mandarlo a descansar a su casa. Presumen que estará en condiciones físicas de afrontar el clásico ante San Lorenzo.



Los suspendidos cumplieron con sus penas. Los que se habían recuperado de lesiones no recayeron. El último partido, en un hecho inédito en los pasados dos meses, no depositó ningún nuevo paciente en la enfermería. Hasta los que todavía tienen para algún tiempo en el consultorio médico mostraron notorias evoluciones en sus cuadros. Todo venía redondo para Boca en la previa del clásico contra San Lorenzo. Demasiado bien para un equipo que de un tiempo a esta parte se acostumbró a convivir con las dificultades diarias. Y entonces, el astro, Juan Román Riquelme encendió nuevamente las alarmas por la Ribera y le generó preocupaciones a Carlos Bianchi.

El enganche llegó a la segunda práctica de la semana del plantel Xeneize con unas líneas de fiebre y desde el cuerpo médico del club lo excluyeron del entrenamiento y lo mandaron a su casa a hacer reposo. Si bien en principio el cuadro es leve y no debería poner en duda su participación frente al Ciclón, habrá que esperar la evolución de los próximos días para que el Virrey termine de quedarse tranquilo. Sobre todo con el antecedente reciente de las paperas que dejaron afuera del Superclásico a Pablo Ledesma.

La presencia de Román es fundamental en un partido tan decisivo como el del domingo. Porque, en el duelo contra el equipo de Juan Antonio Pizzi, Boca y San Lorenzo se jugarán buena parte de sus posibilidades de seguir en la conversación por el Inicial, que los encuentra a tres y cuatro unidades del líder Newell’s, respectivamente. “Quizás se defina quién siga peleando y quién no, cada vez hay menos partidos y menos puntos por sacar. No hay mucho margen”, reconoció Daniel Díaz. Jesús Méndez, en tanto, fue por el mismo camino: “Estamos en la recta final y hay que tener resultados positivos para dar batalla.”

Más allá de la pequeña incertidumbre alrededor del Diez, el entrenador tiene el panorama bastante claro respecto de la alineación. Y aunque está en condiciones de repetir los once por primera vez en diez jornadas (la última vez que se sucedieron formaciones iguales fue entre las fechas tres y cuatro), todo apunta a que habrá al menos una variante: con Ledesma en condiciones de regresar luego de la batahola contra Godoy Cruz, el técnico piensa en devolverle la titularidad en lugar de Federico Bravo. Los que, en principio, deberán esperar en el banco de suplentes son Cristian Erbes, reincorporado al grupo tras la lesión, y Ribair Rodríguez, que ya estuvo entre los relevos frente a Colón.

Las buenas noticias de la mañana de Casa Amarilla las aportaron Leandro Marín y Emanuel Insúa. Aunque todavía les falta para regresar, el lateral derecho ingresó en la etapa final de la recuperación de la luxación de hombro y ya realizó algunos ejercicios con pelota, mientras que el ex Godoy Cruz trotó a buen ritmo y empieza de a poco a dejar en el pasado sus problemas lumbares.

No hay comentarios:

Publicar un comentario