martes, 1 de octubre de 2013

A pesar de la lesión de Cauteruccio, el Ciclón es el equipo más goleador del torneo. La gran cantidad de jugadores ofensivos sirven para disimular la ausencia de un centrodelantero.



San Lorenzo llegó a lo más alto de la tabla. No se trata de la posición en el campeonato –en la que estuvo unas horas y volvió a ser superado por Newell’s–, sino que con las tres conquistas ante Gimnasia, en la que ratificó lapsos de muy buen juego, pasó a ser el equipo más goleador de las nueve fechas disputadas en el Torneo Inicial. Y además llegó a los 15 tantos pese a la ausencia de su goleador Martín Cauteruccio, quien sigue siendo el máximo artillero del equipo, pero se rompió los ligamentos y hace tres partidos que no juega. Los dirigentes lograron que la AFA extendiera una semana el plazo para contratar a su posible remplazante.

Ante la lesión del delantero, el gran interrogante sobre quién tomaría la posta del gran arranque del uruguayo empezó a saldarse con la aparición de goleadores no tan habituales dentro del plantel. Los goles de Ignacio Piatti en Santa Fe y ante el Lobo, además de los tantos anotados por Juan Ignacio Cavallaro y Pablo Alvarado, le permitieron al conjunto de Juan Antonio Pizzi posicionarse bien alto en el campeonato y reflejar que pese a que los reemplazantes de Cauteruccio no marcaron, cuenta con jugadores capaces de suplir la falta de un goleador.

La cantidad de nombres con características ofensivas con los que cuenta el entrenador en mitad de cancha es una de las explicaciones para entender por qué el Ciclón es el máximo anotador del certamen. En esa zona es donde nacen las tantas ocasiones de gol que genera por partido y son ellos, en su gran mayoría, quienes terminan con la chance en sus pies. Como también es notable el nivel que alcanzó el atacante Gonzalo Verón, quien pese a no haber marcado goles en las últimas fechas, con su velocidad y movilidad es uno de los desequilibrantes en los metros finales de la cancha.

También existe otro factor muy importante y es la tranquilidad que adquiere el equipo al no recibir goles, como sucedió en los últimos cinco partidos. Sebastián Torrico disfruta de un gran presente en el arco, sustentado en el orden defensivo que alcanzó el equipo, que pese a proponer una subida constante de sus laterales parece no sufrir desbalances, incluso cuando pierde la pelota, pese a que predomina su tenencia por sobre su rival.

No es fácil lograr un juego definido y suscribir las diferencias en el arco contrario. San Lorenzo lo consiguió sin un característico nueve de área y para mantener las ilusiones deberá prolongar el rendimiento. Recién ayer volvió a los entrenamientos Rodrigo Contreras (el juvenil centrodelantero que estaba lesionado) y pese a que tiene tiempo hasta el viernes para contratar a algún remplazante, la misión asoma de difícil resolución.

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