domingo, 20 de octubre de 2013

Aunque el clásico rosarino se jugará sin visitantes, se dispuso un enorme operativo de seguridad que comenzó anoche en los alrededores y en las calles de la ciudad. Unos 38 mil hinchas canallas estarán en el Gigante de Arroyito.



Rosario está paralizada ante el clásico. Todo lo que siempre generó, todo lo que siempre movilizó, vuelvo a la Primera después de tres años, el tiempo que Central pasó en la Primera B Nacional. Esa ausencia hizo que ahora todo se viviera con más intensidad. Y aunque Newell’s llega campeón y puntero, el clásico siempre ofrece sorpresas. Esta vez le tocará jugar con el estadio en contra. No habrá hinchas visitantes. Y se sabe que la historia de este partido es también la historia de la violencia. Por eso, más allá de que sólo habrá gente de Central (unos 38 mil hinchas) se estableció un operativo gigantesco.

Es tanta la ansiedad alrededor del clásico rosarino que hasta dejó a un costado, en suspenso, todo lo que gira alrededor del grave atentado que sufrió el gobernador Antonio Bonfatti en su casa. Porque todo se dispuso al partido. El operativo arrancó anoche, antes del clásico, con controles y guardias en los alrededores del Gigante de Arroyito. Así lo aseguró el secretario de Seguridad en Espectáculos Públicos y Deportivos de la provincia de Santa Fe, Pablo Farías. El partido de Reserva, además, fue suspendido por cuestiones de seguridad. Y en total serán unos dos mil efectivos los que custodiarán el clásico. Habrá 1200 en la cancha y los alrededores, y 800 en las calles. “Pero tiene que ver con mantener y preservar con tendencia preventiva distintos lugares de la ciudad”, aseguró el funcionario en declaraciones a LT2.

Además, la Subsecretaría de Prevención y Seguridad Ciudadana informó que habrá cuatro cámaras domos con giro de 360 grados y alcance de 400 metros, pertenecientes al Centro de Monitoreo y Atención Ciudadana. Y habrá unos 160 agentes pertenecientes a la Guardia Urbana Municipal, Inspección de Industrias, Comercios y Servicios, Centro de Monitoreo y Atención Ciudadana, Defensa Civil y C.O.E.M, Dirección General de Tránsito y Fiscalización de Transporte.

Lo curioso es que todo este operativo se da para un partido que no tendrá hinchas visitantes. Aunque siempre está latente la violencia. De hecho, en enero se suspendió un Central-Newell’s en Arroyito. Esa vez también se iba a jugar sin visitantes. Pero Newell’s decidió no presentarse por los incidentes que protagonizaron sus hinchas, enojados por no poder estar en la cancha. Uno de ellos terminó procesado por dispararle a un policía, que sobrevivió al ataque. Incluso, atacaron sedes de Central y locales de Newell’s. Todos esperan que esta vez no pase lo mismo. Que se juegue en paz.


2000
efectivos
se dispusieron para el operativo de seguridad en el clásico rosarino.

Sin violencia
Dirigentes de Central y Newell’s izaron la bandera por un clásico en paz.

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