jueves, 17 de octubre de 2013

Por las bajas de algunos jugadores y las dudas de otros, el entrenador xeneize sigue armando el rompecabezas.

El estrés es un problema que afecta a millones de personas en el mundo. En muchos casos, se recomienda realizar ciertas disciplinas en el tiempo libre que ayudan a combatir el problema. Entre ellas, una de las más utilizadas es armar rompecabezas. La dedicación y la paciencia que requiere son una fórmula que puede resultar infalible. Pero. Todo tiene un pero.


Para Carlos Bianchi, armar el equipo de Boca fecha tras fecha se convirtió en un rompecabezas que es capaz de estresar a cualquiera. De cara a la visita del próximo domingo, desde las 21.15, a Godoy Cruz, por la fecha 12 del torneo Inicial, el Virrey debe adaptarse a los jugadores que pueden jugar, a los que no y a los que no lo saben.

Boca se entrenó a puertas cerradas esta mañana, a partir de las 10, en el complejo Pedro Pompilio. Allí, Bianchi dispuso entrenamiento de fútbol formal. Con las bajas de Ribair Rodríguez y Fernando Gago, que se recuperan de sendas lesiones, y las dudas de Pichi Erbes y Nahuel Zárate, el entrenador xeneize sorprendió con dos incorporaciones: Matías Caruzzo como lateral por derecha y el juvenil Padilla por izquierda.

De esta manera, los once que paró el Virrey fueron: Agustín Orion; Caruzzo, Cata Díaz, Chiqui Pérez y Maximiliano Padilla; Jesús Méndez, Pablo Ledesma y Juan Sánchez Miño; Juan Román Riquelme; Juan Manuel Martínez y Emmanuel Gigliotti.

Luego del empate ante Rosario Central en la Bombonera, Boca cedió terreno y quedó a seis puntos del líder Newell´s. Por eso, para seguir en pelea, no puede dejar pasar más oportunidades ante el Godoy Cruz de Martín Palermo. Luego, habrá tiempo para pensar en otro rompecabezas.

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