viernes, 18 de octubre de 2013

Ramón Díaz parará ante Belgrano una nueva formación en la mitad de la cancha: la 11ª diferente en los 15 partidos jugados en el semestre. Está claro que es una zona a la que no le encuentra la vuelta.



Ramón Ángel Díaz dijo el martes pasado que no había que esperar de su parte una crítica a los jugadores, y que eso se lo reservaba para la intimidad. Aun así dejó en claro que el equipo “tiene problemas”, que sus dirigidos deben “corregir cosas” y que el conjunto está “en deuda con la gente”. 

En resumen, admitió que pasados 15 partidos en lo que va del semestre, los magros resultados de River son consecuencia de su incapacidad de mantener –o encontrar- el buen nivel futbolìstico que requiere. Mientras busca mejorar la capacidad goleadora del equipo con intensos trabajos en ofensiva, intenta convulsionar el nivel de la mitad de la cancha a puro cambio. Justamente, en la práctica de ayer ensayó con el que probablemente sea el equipo del domingo ante Belgrano: metió cuatro cambios y armó el 11º mediocampo diferente de la temporada.

Si hay algo que no reviste críticas en este River es el nivel defensivo. Buenas actuaciones, tanto a nivel individual como grupal, y sólo nueve tantos recibidos en 15 encuentros, le quitan un problema de la cabeza al entrenador, quien sólo hace cambios en defensa cuando se ve obligado. Como esta vez, con la suspensión de Leonel Vangioni, que se retrasaría Osmar Ferreyra, mientras que Gabriel Mercado recuperaría su puesto tras su paso por la Selección de Alejandro Sabella. En ataque tampoco suele meter mano el riojano. Y ahora, con el esperado regreso de Teo Gutiérrez, rearmaría su tridente preferido, el que jugó casi siempre, con Manuel Lanzini y el juvenil Andrada.

En cambio, los mediocampistas salen y entran del equipo semana tras semana, cambian de puesto y cuesta definir quién es suplente y quién es titular. El trío que más jugó –cinco partidos- fue el de Carbonero, Ledesma y Rojas. Con ellos el equipo logró dos de las tres victorias seguidas, ante All Boys, Liga de Loja de Ecuador y Lanús, la única vez que hilvanó partidos ganados. La otra formación que jugó más de un partido es la de Kranevitter en lugar de Carbonero, en dos de los tres partidos ante San Lorenzo, y el equipo fue muy criticado.
Ayer probó un nuevo triángulo en esas zona, conformado por Carbonero, Kranevitter y Ponzio. Los dos últimos subieron en la consideración del entrenador después del Superclásico, en detrimento de Ledesma y Rojas. Cada una de estas duplas de “doble cincos” le imprimen su estilo al equipo, y después de darle ruedo al juego de tenencia del Lobo y del zurdo, se inclinó por la verticalidad y despliegue físico de capitán y el juvenil. 

En más de una ocasión, incluso para responderle a Carlos Bianchi, Ramón Díaz diferenció los partidos del torneo de los de las Copas. Incluso desde las formaciones, y la dupla de Ponzio y Kranevitter apareció más en los encuentros del segundo tipo, por lo que se puede entender que el duelo ante Belgrano tal vez sirva como preparación para el choque con Lanús por la Sudamericana, el único objetivo que le queda en el semestre.

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