Si Racing mira para abajo, esa especulación de Víctor Blanco –“si seguimos así, nos vamos a la B”- parece tener un contenido dramático y guionado. Tal vez, para engrandecer una gestión que acaba de empezar luego del estallido generado a partir del conflicto –individualista y personal– desatado entre el ex presidente Gastón Cogorno y el ex vice Rodolfo Molina. Sin embargo, hay una realidad lejana y no tanto que el flamante presidente advierte y pone sobre la mesa. No es un tema tabú, para este club, hablar y evaluar esa posibilidad de estrellarse los sueños de campeón contra una pared. Porque arrancó la temporada a 25 puntos de Godoy Cruz –el último en zona de descenso– y en estas nuevas fechas el equipo que dirige Martín Palermo le descontó diez puntos.
Todo aquello que motivó la burla y el desahogo por el descenso de Independiente –cancha con luces apagadas, suspensión de estadio, velatorio y cruces previos por el famoso partido ante Quilmes– ahora mutó en una especie de maldición. Racing arrancó el torneo con un supuesto proyecto integral para dar el salto, de la mano de Luis Zubeldía y con un plantel de buena materia prima. Todo eso, en agosto. Ahora, no tiene más al entrenador y también ha cambiado de presidente y no ganó nunca más. A los nueve partidos del Torneo Inicial se le suman las dos derrotas ante Lanús, en la eliminación de la Copa Libertadores. “Racing ya no da para más. No necesito de Racing, para nada, pero estamos pasando por un mal momento y quiero ayudar porque soy hincha”, repite Blanco, ya en su nuevo rol y luego de ir hasta el entrenamiento para hablar con el plantel de futbolistas.
Este comienzo de campeonato es el peor en la historia de torneos cortos. Superó al del Clausura 2006, que recién ganó un partido en la fecha 12 (1 a 0 a San Lorenzo, con gol de Diego Menghi) y terminó con 19 puntos. Esa campaña, claro está, fue uno de los lastres por los que –tiempo después- el Racing de 2008 terminó en Promoción ante Belgrano. A este campeonato le quedan 30 puntos en juego y el equipo de Carlos Ischia debe conseguir el 56,6 por ciento para, al menos, igualar esa campaña. Hasta ahora, sólo tiene el 7,4 por ciento de los puntos que disputó.
Que hay seis equipos entre Racing y Godoy Cruz es cierto. Y que, en todo caso, esos rivales también deberán hacer una mejor producción para que los de Ischia terminen en zona de riesgo. Pero el momento y el funcionamiento no aportan garantías en este equipo. La referencia inmediata para el alerta que enciende Blanco tiene que ver con Banfield, que al comienzo de la temporada en la que terminó en la B había arrancado sexto en los promedios, con 120 puntos y a 37 de Tigre, en ese momento el equipo más directo en zona de descenso.
River, Independiente y Central, también con serios problemas dirigenciales, terminaron en la segunda categoría. Y San Lorenzo quedó a un partido del abismo, lo que también había generado la salida de Carlos Abdo. La lectura del nuevo presidente de Racing no parece un desliz, tan solo, para que su mandato hasta diciembre de 2014 tenga esa mirada épica. Es una advertencia, a tiempo.
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