La Selección, ya clasificada al Mundial 2014, tiene por delante 180 minutos –en la doble jornada por las Eliminatorias Sudamericanas ante Perú, el viernes, y ante Uruguay, el martes– para empezar a resolver un problema que arrastra hace tiempo: la diferencia que existe entre el poderoso ataque y la enclenque defensa. Ese desnivel asoma como el mayor desafío para Alejandro Sabella de acá al 12 de junio del próximo año. El juego del viernes, entre otras cosas, servirá para unir esos dos mundos que conviven en la Albiceleste.
Sucede que en el fondo el entrenador de la Argentina ubicará a los nombres a los que le supo dar confianza y rodaje durante su ciclo. A saber: Sergio Romero en el arco; Pablo Zabaleta por derecha, Ezequiel Garay y Federico Fernández como dupla central; y Marcos Rojo por izquierda. De mitad de cancha hacia arriba, por diversas lesiones, le faltan nombres habituales –Lionel Messi, Gonzalo Higuaín, Fernando Gago y Javier Mascherano– y entonces Ángel Di María y Sergio Agüero tendrán nuevos acompañantes para crear juego.
Para esa faceta, Sabella analiza tantas combinaciones que, inclusive, podría modificar el 4-3-3 para agregar otro volante en el mediocampo. En esa zona seguirá Lucas Biglia, titular en los dos últimos partidos de las Eliminatorias, mientras que Ever Banega se perfila para moverse a un costado del actual volante de la Lazio. El Kun tiene su lugar en el ataque y, como en la goleada por 5-2 ante Paraguay, se movería junto a Rodrigo Palacio, un delantero que, pese a no marcar goles, ganó terreno en los últimos encuentros.
Hasta allí, entonces, hay diez nombres para salir el viernes a las 20 al Monumental. Para el último hay, en rigor, tres jugadores que se ilusionan con sumar minutos de juego y acercarse un poco más a la Copa del Mundo: Maxi Rodríguez, Ezequiel Lavezzi y Erik Lamela, tres jugadores con diferentes características. Si Sabella resuelve mantener los tres hombres de ataque el Pocho pica en punta para completar el equipo. La Fiera podría jugar tanto como atacante por derecha –la posición en la que se convirtió en el goleador del Newell’s puntero– como de mediocampista. Lamela concluye el trío de alternativas que, como en el caso de Rodríguez, generaría un cambio en el sistema de juego.
Así las cosas, el panorama en el complejo de la AFA se vislumbra bastante más despejado de lo que se especulaba por la cantidad de lesionados: Sabella pondrá lo mejor que tiene a mano ante Perú. El equipo, entonces, iría con Romero; Zabaleta, Fernández, Garay, Rojo; Banega, Biglia, Di María; Lamela o Lavezzi o Rodríguez, Palacio y Agüero.
El martes ante Uruguay, en cambio, el entrenador de la Argentina se inclinaría por una alineación alternativa en la que, por caso, Mauro Icardi, el delantero del Inter que Cesare Prandelli tentó para ponerse la camiseta de Italia, podría tener una chance desde el arranque en el Centenario de Montevideo. Hugo Campagnaro, quien ayer se entrenó en forma diferenciada junto a Ricardo Álvarez por una lesión en la planta del pie derecho, está fuera del partido ante Perú. Igual seguirá trabajando con un objetivo de máxima: colarse en el final de las Eliminatorias ante la Celeste.
Algunos de los citados del medio local, llamados de urgencia por la extensa lista de lesionados, también se esperanzan con anotar minutos en la Albiceleste en su historial profesional. Son el símbolo de la libertad con la que se puede mover la Selección ahora que sabe que su lugar en Brasil 2014 ya no corre ningún peligro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario